junio 2009


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Manu Chao – Rainin’ in Paradize
Cargado por BECAUSE_MUSIC.

Al Pueblo peruano [y a los pueblos del mundo]:

La Unión Socialista Libertaria (USL) expresa su repudio total al plan de genocidio en marcha contra los luchadores sociales, plasmado en la masacre acontecida en la ciudad de Bagua, en la Selva peruana (5 y 6 de junio), donde han caído abatidos por balas de las asesinas fuerzas especiales de la Policía Nacional, casi un centenar de pobladores, entre nativos, campesinos, trabajadores y estudiantes (miserablemente el gobierno dice que solo han sido 9 o 12 indígenas muertos), que se hallaban protestando en el marco de una huelga general en la región que empezó el 9 de abril, exigiendo la Derogatoria de una serie de Decretos Legislativos dictados no por el Congreso sino por el propio Gobierno central, y que son lesivos a su propia subsistencia como comunidades originarias. La propia Defensoría del Pueblo emitió recientemente un informe en el que concluye que los decretos legislativos son inconstitucionales.

El segundo gobierno aprista, encabezado nuevamente por el ya reincidente genocida Alan García Pérez (aun está pendiente su juzgamiento por ordenar la masacre perpetrada por la Marina peruana contra presos políticos recluidos en varias cárceles de Lima, en junio de 1986, durante su primer gobierno), a sangre y fuego ha impuesto los mandatos del Imperialismo norteamericano, en el marco de la implementación del TLC. Esto es, la venta de los territorios donde durante miles de años han desarrollado su cultura y democracia comunal los pueblos originarios del Perú, a las transnacionales hambrientas de más poder y territorios.

Lamentablemente, el viernes 5 de junio del 2009 será una fecha que jamás olvidaremos nosotros los libertarios de Latinoamérica. Al igual que en otras luchas emprendidas por comunidades originarias contra las políticas neoliberales del capitalismo imperialista, acalladas a sangre y fuego (Los Awá en Colombia, los Mapuches en Chile, las poblaciones originarias en Atenco, Oaxaca y Chiapas en México, etc.) las fuerzas represivas del Estado han desatado una nueva masacre al disparar contra miles de pobladores y nativos indefensos, provocando la ira popular, y generando un enfrentamiento desigual donde la peor parte la ha llevado la masa de manifestantes que participaban de protestas, tomas de locales y bloqueos de carreteras, si más armas que sus puños, sus consignas, piedras y palos contra bombas y balas del Estado.

La derecha peruana, con la vergonzante comparsa del periodismo amarillista y pro-gobiernista, se rasga hoy las vestiduras “lamentando” la muerte de casi una docena de policías de la DINOES (cuerpo especial armado hasta los dientes y especializados en tácticas anti-subversiva), a manos del pueblo, que respondió así al primer gran zarpazo con el ametrallamiento y bombardeo desde helicópteros y por vía terrestre.

Ahora los políticos burgueses exigen la mayor sanción posible y que se respete el “principio de autoridad”. Es decir, piden mayor genocidio y despojo contra el pueblo que protesta por sus derechos y su dignidad.

El libreto ya estaba marcado

En el Congreso, el debate por la derogatoria del nefasto Decreto Legislativo 1090, también llamado la Ley de la Selva, que consagraba el despojo legal de las tierras de las comunidades indígenas en favor los intereses de las transnacionales depredadoras del medio ambiente, fue suspendido el jueves 4 de junio por la votación mayoritaria de la bancada aprista.

Para el día siguiente ya se alistaba en las oficinas de la Procuraduría del Ministerio de Justicia, la orden de detención contra el principal dirigente de la AIDESEP (Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana), el compañero indígena Alberto Pizango, principal vocero de los “Apus” de las comunidades originarias en pié de lucha. Y ese mismo día, en horas de la madrugada, la Policía Nacional del Perú, a través de un contingente de 639 efectivos de la DINOES empezó el ataque a la población civil sublevada.

En respuesta el pueblo se lanzó a las calles a apedrear e incendiar los locales de las instituciones estatales más odiadas e incluso el local del reaccionario partido de gobierno. Entonces, la represión fue inmisericorde.

Sospechosamente, entre la mayoría de los muertos figuran los principales representantes de diversas comunidades (entre los muertos figuran, por ejemplo, los “Apus” de la étnia awajun Felipe Sabino César y Mateo Inti, además al dirigente del Comité de Lucha de Condorcanqui, el aguaruna-huambisa Santiago Manuin, ganador del premio Reina Sofía como defensor de la naturaleza y de los derechos humanos, a quien la Policía Nacional del Perú, tras acribillarlo, lo dio por muerto y abandonaron, pero luego apareció en el Hospital de Bagua), lo cual lleva a concluir que se ha tratado de un operativo de aniquilamiento contra las propias etnias, planeado al detalle. Esto, en buena cuenta, es un genocidio.

Mediante Decreto Supremo 035-2009-PCM (05 Junio del 2009), se ha ampliado el Estado de Emergencia dictado en Mayo, a todo el departamento de Amazonas, a la provincia del Datem del Marañón del departamento de Loreto; así como a las provincias de Jaén y San Ignacio del departamento de Cajamarca, por los graves hechos de violencia producidos en diversas localidades del departamento de Amazonas. La Constitución Política del Perú, en el Capitulo sobre Régimen de Excepción, Artículo 137º, establece que en situación de Estado de Emergencia, las Fuerzas Armadas asumen el control del Orden Interno, y quedan suspendidos los derechos constitucionales relativos a la libertad de reunión y seguridad personales, la inviolabilidad de domicilio y la libertad de reunión y de tránsito en el territorio.

Los nativos peruanos en pie de lucha, en huelga indefinida, y con el apoyo de gremios y sindicatos de trabajadores de las ciudades, no son terroristas ni guerrilleros, son simples ciudadanos que protestan por el avasallamiento de sus derechos a la tierra y a la libertad de organizarse sin temor a ver su medio ambiente -al que culturalmente están unidos- ser aniquilado por la devastación del “progreso” que pregonan las transnacionales bajo la mascarada de traer “inversión externa”. Y sus dirigentes más notorios no son figuras autoritarias con intereses políticos burgueses: Son simples delegados que representan ante las instancias de poder estatal, la voz de las comunidades.

Ya ha trascendido a la prensa que la orden de detención contra Pizango fue producto de una serie de presiones desde el Ejecutivo, según a revelado el presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein. Según refirió el magistrado, la jueza Norma Carvajal resolvió la madrugada del sábado 6 el mandato de detención contra el presidente de Aidesep por los hechos sangrientos de Bagua.

Sin embargo, Pizango tuvo que pasar a la clandestinidad, mientras Shampion Noningo asumía la función de interlocutor del AIDESEP. Posteriormente, cuando la prensa reaccionaria se arrancaba los cabellos por no haber podido delatar a tiempo a Pizango, este obtuvo el asilo por razones humanitarias en la Embajada de Nicaragua. Un nuevo perseguido político del régimen aprista.

Solidaridad Libertaria Internacional

Nuestra Organización viene coordinando con otros movimientos, colectivos, federaciones, etc., anarquistas o de tendencia libertaria para coordinar una campaña de denuncia internacional y apoyo solidario con movilizaciones, mítines y demás acciones. El Pronunciamiento Internacional y las firmas pueden verse en nuestro Blog. Invitamos a que más personas se sumen a la campaña y hacer sentir nuestro respaldo a esta lucha que es nuestra lucha.

¡TODOS SOMOS AMAZÓNICOS!

atte.
Profesor D. Maximiliano Bascur Astroza

Retrato de Elisée Reclus

Retrato de Elisée Reclus

Elisée Reclus (1830-1905) era a la vez geógrafo y anarquista. Lo hemos redescubierto después de Mayo del 68, en un contexto académico marcado por la crítica tanto de la geografía clásica vidaliana (1) como de la “nueva geografía” considerada por algunos como excesivamente cuantitativa o marxista. Heredero de un posicionamiento cientificista y naturalista, buscó leyes explicativas a la vez que prospectivas, es decir, portadoras de un “determinismo relativo”, retomando la expresión del genetista contemporáneo Albert Jacquard. Al final de su vida, Reclus se aventuró a establecer, aunque prudentemente, tres leyes; “La ‘lucha de clases’, la búsqueda del equilibrio y la búsqueda de la decisión soberana del individuo, he aquí los tres órdenes de los hechos que nos revela el estudio de la geografía social y que, en el caos de las cosas, se muestran suficientemente constantes para que podamos darles el nombre de ‘leyes (2)”.

Según Reclus, así como para otros, el ser humano es inseparable de la naturaleza porque procede de ella. Pero en su famoso epigrama, “el hombre es la naturaleza que toma conciencia de sí misma”, muestra que no se trata únicamente de la naturaleza en sí misma. La toma de conciencia interviene y, por consiguiente, también el espíritu y la acción, libre y voluntariamente. Es un proceso, una evolución presente. En otras palabras, es la civilización, o, de forma más exacta, la “semicivilización dado que no beneficia a todo el mundo (3)”.

En un texto escrito cuarenta años antes de dichas palabras, Reclus precisa: “Convertido en la ‘conciencia de la tierra’, el hombre digno de su cometido asume por eso mismo una parte de la responsabilidad en la armonía y en la belleza de la naturaleza que le rodea (4)”. Pero Reclus va más allá de este enfoque casi místico y organicista. Insiste en los “trabajos del hombre” y de los “pueblos” que, a medida en que “se desarrollan inteligentemente y en libertad”, se “han convertido, gracias a la fuerza de la asociación, en verdaderos agentes geológicos que han transformado de diversas formas la superficie de los continentes, han cambiado la economía de las aguas corrientes y han modificado los climas mismos (5)”. Con esta acción de transformación, la humanidad tiene una responsabilidad dialéctica en relación con la naturaleza. Los dos principios que la guían se basan a la vez en la razón -organizarse y tratar correctamente la naturaleza- y en la estética -cuidar la naturaleza y embellecerla, para así embellecerse a sí mismo-.

Reclus quiere que la humanidad acondicione correcta y conscientemente su medio ambiente (lo que él denomina la “naturaleza que nos rodea”). La felicidad de la humanidad “sólo será tal a condición de que todos la compartan, de que sea consciente, fundada en razones, y de que incluya en sí misma las apasionantes investigaciones de la ciencia y los placeres de la belleza antigua (6)”. Trae a la memoria asimismo el ejemplo de las civilizaciones del pasado, destruidas por haber maltratado su medio. Basándose en los trabajos precedentes del geógrafo estadounidense George Perkins Marsh (1801-1882), denuncia la deforestación, la tala de árboles en los Alpes, la erosión de los suelos, el avance de las dunas, o describe la fragilidad de las marismas. Y condena las destrucciones inútiles, inútiles para la naturaleza pues amenazan con desestabilizar su equilibrio e inútiles para la humanidad pues arruinan su propio medio, degradan su sensibilidad y atacan su sentido ético. Al contrario de las concepciones conservadoras y fetichistas de la naturaleza, las de Reclus se muestran dinámicas. Se articulan según dos binomios: el del medio-espacio (enfoque sincrónico de un sistema de interacciones complejas) y medio-tiempo (enfoque diacrónico, evolutivo); y el del progreso y la regresión, al estilo proudhoniano e inspirado en el filósofo napolitano Giambattista Vico. “Acondicionar los continentes, los mares y la atmósfera que nos rodea, ‘cultivar nuestro jardín’ terrestre, distribuir de nuevo y poner en orden los medios para favorecer la vida de cada una de las plantas, de cada uno de los animales o de cada uno de los hombres, concienciarse definitivamente de nuestra humanidad solidaria, fraternizar con el planeta mismo y abarcar con la mirada nuestros orígenes, nuestro presente, nuestro objetivo próximo y nuestro ideal lejano, en todo esto consiste el progreso (7)”.

Así, la posición de Reclus es clara. La acción del hombre no es nefasta en sí misma, pero debe ser social y estética a la vez que moral: “Puede embellecer la Tierra, pero asimismo puede afearla; al seguir el estado de la sociedad y de las morales de cada pueblo, unas veces contribuye a degradar la naturaleza y otras a transfigurarla (8)”. De este modo, Reclus no cuestiona la necesidad de hacer navegable el Loira, por ejemplo, sino el modo mediante el cual el Estado haga posible esto (9). Se pronuncia asimismo a favor de que se cave un túnel en el puerto de Montgenèvre para unir Marsella y Turín. La razón de la ciencia consciente, que combine estética y ética, está llamada a ayudar a la consecución de cualquier acondicionamiento. “Los hombres, de ahora en adelante dominadores del espacio y del tiempo, ven cómo se abre ante ellos un campo indefinido de adquisiciones y de progresos, pero, desconcertados aún por las condiciones ilógicas y contradictorias de su medio, no están en disposición de proceder científicamente en la construcción armónica de la mejora para todos. (…) En su esencia, el progreso humano consiste en hallar el conjunto de intereses y de voluntades común a todos los pueblos; se une éste a la solidaridad. Ante todo, debe dirigirse a la economía, muy distinto así de la naturaleza primitiva, que prodigaba las semillas de la vida con tan sorprendente abundancia (10)”.

En otras palabras, Reclus defiende una economía racional y solidaria. Una consideración casi cartesiana respecto de los hombres “de ahora en adelante dominadores del espacio y del tiempo” que aleja los razonamientos misántropos o reductores de la ecología de su tiempo. Por lo demás, no toma ésta como referencia, creada en 1866 por el científico Ernst Haeckel (1834-1919) y en la cual ve una forma de social-darwinismo.

Cuando describe la “destrucción y la restrucción” de la superficie terrestre, con sus especies animales y vegetales, Reclus reintroduce así una dimensión directamente política: “En conjunto, los hombres han trabajado sin método en el acondicionamiento de la Tierra. […] Por lo que es el azar el que nos gobierna hoy en día. La humanidad aún no ha hecho el inventario de sus riquezas y no ha decidido cómo debe distribuir éstas para que sean repartidas de la mejor forma posible en beneficio de la belleza, de la productividad y de la higiene de los hombres. La ciencia aún no ha intervenido en la determinación a grandes rasgos de las partes de la superficie terrestre que deben servir para la conservación de la ornamentación primitiva y de las que es conveniente que reciban un uso diferenciado, ya sea para la producción de alimentos o de los otros elementos de la riqueza pública. ¿Y cómo se podría pedir a la sociedad que aplicara en consecuencia las enseñanzas de la estadística, aunque, ante el propietario aislado, ante el individuo que “tiene el derecho de usar y de abusar”, se muestre débil (11)?”.

Este pasaje, que remite a la cuestión de la propiedad, puede leerse como un verdadero manifiesto anarquista, en la medida en que Reclus ha perdido la ilusión en la solución electoral y desconfía del dogmatismo marxista. En otras palabras, utilizando un vocabulario contemporáneo, no separa la cuestión ideológica de la cuestión económica y social, al situar todas estas esperanzas en la ciencia consciente, basada en la racionalidad estadística, para mostrar el camino de las decisiones al progreso humano.

Esta postura no es incompatible con la pasión por la naturaleza y los paisajes. Así queda demostrado en esta anécdota en la que evoca a Elie, el hermano mayor de Elisée: “Elie, en el lecho de muerte, le recordaba el viaje de Montauban al Mediterráneo en 1849 que terminaría con su expulsión de la facultad de teología: ‘Cuando percibimos el mar desde lo alto de la montaña de Clape, estabas tan emocionado que me mordiste el hombro hasta hacerme sangre (12)”.

Al introducir temáticas y metodologías modernas, la geografía de Reclus se muestra realmente innovadora para su época. Pero al referirse al corazón y a la razón, a lo poético y a lo racional, a la emoción y al compromiso, sigue estando sobradamente de actualidad.

Notas:

(1) El trabajo de Paul Vidal de la Blanche (1845-1918) y de sus colaboradores introduce, en los albores del siglo XX, la formulación de problemas dentro de una geografía tradicional que seguía siendo principalmente descriptiva.

(2) Hombre y la tierra, el ., Doncel, Madrid, 1975.

(3) Op. cit., tomo IV.

(4) “De l’action humaine sur la géographie physique. L’homme et la nature”, Revue de deux mondes , año XXXIV, tomo 54, 15 de diciembre de 1864, p.762-771.

(5) Ibid.

(6) Hombre y la tierra, el. , op. cit, tomo VI.

(7) Ibíd.

(8) La Terre. Description des phénomènes de la vie du globe , Hachette, París, 1868, tome II, p.748.

(9) Hombre y la tierra, el. , op. cit., tomo VI, capítulo VII.

(10) Hombre y la tierra, el. , op. Cit, tomo VI,

(11) Ibid.

(12) Paul Reclus, Les Frères Elie et Elisée Reclus ou Du protestantisme à l’anarchisme , Les Amis d’Elisée Reclus, París, 1964, p. 192.

Profesor de Geografía de la Universidad de Lyon-II (Lumière), ha publicado recientemente Le Japon. Géographie, géopolitique et géohistoire , Sedes, París, 2007

Estimadas y estimados:

Les dejo esta redacción sobre los “Antecedentes de la Segunda Guerra Mundial” del libro “Ciencias Sociales. Educación Media IV” de Castañeda et al. Editorial Santillana 2002.

Atte.
Profesor D. Maximiliano Bascur Astroza.

” Antecedentes de la Segunda Guerra Mundial:

1.- El gran arraigo de la ideología fascista en Europa.
2.- La aspiración nazi de reunir a toda la población de origen germano bajo las banderas del nazismo y de devolver a Alemania el poderío que había perdido tras la Primera Guerra Mundial.

Expansionismo alemán

Expansionismo alemán


3.- La agresiva política exterior de las potencias del Eje: la Alemania nazi se anexó Austria y gran parte de Checoslovaquia; Italia se encontraba incursionando en África; y Japón intensificaba sus acciones bélicas contra China.
4.- Los intereses económicos ligados a la industria de armamento.
5.- La incapacidad de otras potencias para conjurar la amenaza: Estados Unidos todavía de recuperaba de la crisis de 1929; la Unión Soviética firmaba en agosto de 1939 un pacto de no-agresión con Alemania para poder solucionar sus problemas internos; por último, Francia e Inglaterra no tuvieron la fuerza suficiente para enfrentar a Alemania en Europa y contrarrestar su podería militar.”

Estimadas y estimados:

Les dejo esta redacción construida sobre un esquema del “Totalitarismo” del libro “Ciencias Sociales. Educación Media IV” de Castañeda et al. Editorial Santillana 2002.

Atte.
Profesor D. Maximiliano Bascur Astroza.

“El totalitarismo de levanta sobre cuatro pilares: el partido único, la ideología, el dictador y terror totalitario

El PARTIDO ÚNICO, que se sobrepone y opone a la organización del Estado y que influye a la IDEOLOGÍA TOTALITARIA, la que explica la historia y critica la situación existente. Esta a su vez determina al partido único en tanto guía la transformación social a través de la acción y programa del partido.

El DICTADOR TOTALITARIO, personificación del poder basado en su voluntad arbitraria, organiza el régimen y su jerarquía.

Por último, el TERROR TOTALITARIO, inhibe la oposición y apoya la transmorfación radical, generando por coerción adhesión y apoyo al partido único y al dictador totalitario.”

ejecuciones masivas en ucrania

Estimadas y estimados:

El siguiente texto lo extraje de http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/index.html , con la finalidad de poner en discusión algunos temas de “política educativa”, en este caso de Argentina, pero que en el fondo son los mismos para América Latina en general.

Atte.
Profesor D. Maximiliano Bascur Astroza.

“Por Pablo Imen *
Uno de los capítulos más perversos del Consenso de Washington –Consenso declarado cadáver insepulto por el primer ministro británico, Gordon Brown– se organizó alrededor de la relación entre las políticas públicas y los “mundos del trabajo”. En primer lugar, se produjo una verdadera exportación discursiva, técnica y política de la crisis económica a la educación pública. El Banco Mundial dijo en 1996 que “la educación es más importante que nunca para lograr el desarrollo económico y la reducción de la pobreza”. Si la educación se convierte en factor causal del desarrollo, la consecuencia del razonamiento nos llevaría a que tanto el subdesarrollo como la desigualdad galopante serían un subproducto… de la educación.

Se decía esto y se impulsaba una política económica que buscó un modelo basado en las actividades especulativas y agroexportadoras, desarticulando la industria preexistente, proceso que en nuestro país se puede identificar claramente desde la dictadura de 1976. Así vimos crecer la expulsión masiva de mano de obra industrial. Esta estrategia tuvo dos efectos prácticos imbricados: resolver por vía especulativa la acumulación de capital y fundamentalmente disciplinar a los trabajadores, aterrorizados por la pérdida del empleo y el deterioro persistente de sus condiciones de trabajo.

La política educativa en los noventa fue parte de este proyecto. Así, el cambio de la estructura académica en los niveles de Educación General Básica y el Polimodal tuvo un efecto devastador sobre la educación técnica. En suma, el desempleo y el crecimiento de la macroeconomía, asociados retóricamente a la incapacidad de la educación de formar “sujetos empleables”, ocultaba la responsabilidad de una política económica y social que condujo a la mayor catástrofe del siglo XX. La legislación educativa de los noventa estableció mecanismos de subordinación directa del sistema educativo a los intereses empresariales, como ocurrió con la normativa que reguló las “pasantías educativas”: miles de jóvenes eran mano de obra barata dando lugar a un inédito abuso bajo la tutela del Estado neoliberal, especialmente por parte de las grandes empresas.

En segundo lugar, queremos destacar que no sólo se avanzó perversamente en la subordinación educativa a un modelo expulsivo y precarizador de la fuerza laboral, sino que, a la vez, se introdujo la lógica empresarial al interior del sistema educativo. Desde la mercantilización de distintos aspectos de la vida escolar –por ejemplo, tercerización de los servicios de limpieza y comedor– a la concepción del propio sistema educativo como un mercado. Dice el Banco Mundial: “La educación es una inversión económica y socialmente productiva. (…) …la inversión en educación es insuficiente y no se aprovecha la disposición de las unidades familiares para pagar por la educación. (…) También hay pruebas de que los recursos no se utilizan en las escuelas con la eficacia que cabría esperar.(…) Ese problema se agudiza debido a la falta de competencia entre las escuelas; como los administradores de éstas responden sólo muy indirectamente ante los estudiantes y sus padres, tienen poco interés en buscar el medio más eficaz en función del costo para suministrar el tipo de educación que las familias desean”. Asumir como una verdad revelada que el Estado no dispondrá de recursos, promover el financiamiento privado de las familias, estimular la competencia entre escuelas y entre los trabajadores de la educación, precarizar el trabajo docente, introducir mecanismos mercantiles y subordinar la pedagogía al capital fueron un único programa político, pedagógico y económico del neoliberalismo. Contra esas concepciones es indispensable hoy profundizar el debate.

Frente a la herencia neoliberal, el gobierno que asumió en 2003 ensayó otro modelo productivo, económico y social, orientado a la recuperación de la producción y el empleo. Allí están los casi tres millones de nuevos puestos de trabajo. No está en discusión la relevancia de la relación entre “educación” y “mundo del trabajo”, pero esa asociación nos lleva a preguntarnos, una y otra vez, acerca de qué educación pensamos para qué modelo de trabajo y de trabajador, en el marco de qué sociedad tenemos y queremos.

Un programa transformador debe recuperar la dignidad de los trabajadores y constituir al trabajo como estructurador de un proyecto de vida que es individual y es colectivo. La política educativa puede y debe contribuir a la formación de hombres y mujeres libres, incorporando el dominio de los derechos laborales, la memoria de las luchas, la comprensión del proceso productivo, las herramientas para cogobernarlo y el conocimiento de las iniciativas de la economía solidaria. En un tiempo en que lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer, una nueva encrucijada histórica opone dos modelos antagónicos para la educación y el trabajo.

* Coordinador de Educación del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.”

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