Clotario y los Anarquistas

por JUAN POLIZZI

El 31 de Mayo de 1990 muere en la más extrema pobreza don Clotario Blest Riffo.
Clotario fue el más fiel representante de los trabajadores chilenos. Sin embargo, debió soportar la calumnia y la traición de sus propios compañeros. Su profunda convicción cristiana lo llevó a manifestarse contra el poder de la Iglesia cuando estudiaba para sacerdote, lo que le significó la expulsión del Seminario.
Siendo empleado público, en la Contraloría, comenzó a organizar a la ANEF y luego uniría al movimiento sindical en la CUT.
Como dirigente de los trabajadores pudo enriquecerse pero jamás aceptó dádivas de nadie, menos de los enemigos de la clase trabajadora.
El lema que impuso a través de su ejemplo fue: Libertad, Justicia, Fraternidad.
Jamás militó en partido político alguno. Sin embargo, siempre trabajó por la unidad de todos los que decían representar a los trabajadores.
Al igual que Jesús, fue reprimido por todos los gobiernos de la época, encarcelado muchas veces y relegado otras tantas. La última golpiza que recibió fue en dictadura, cuando fue asaltado por dos miembros de la policía secreta en la puerta de su casa a los 81 años de edad, cuando se había transformado en líder de la resistencia pacífica en el país.
Impulsor de la organización de los pobres y de la Iglesia Joven, defensor de los Derechos Humanos y eterno candidato al Premio Nobel de la Paz, Clotario declara en una entrevista de 1980 al historiador Leopoldo Castedo: “Yo admiraba mucho a los ANARQUISTAS, sin embargo no me sentí capacitado para ser uno de ellos. La verdad es que eran de una DISCIPLINA demasiado rígida y se exigían demasiado. El anarquista NO tomaba, no fumaba y su vida era solo dedicada a la lucha social”
La ignorancia política lleva a los inquisidores a meter todo en un mismo saco. Sepan ignorantes que hay anarcosindicalistas, otros cristianos, otros ecologistas, etc, y todos ellos tienen por motivo de vida la defensa de la libertad en todas sus expresiones, la solidaridad y el apoyo mutuo, como respuesta a una sociedad en que sólo interesa ganar dinero.
Hoy cuando el Estado Chileno y sus autoridades, aprovechándose del caso de un joven al que le explotó una bomba, se dedica a cazar anarquistas, a descalificar a sus organizaciones, a asesinar la imagen de jóvenes idealistas que trabajan gratis entregando cultura en los barrios abandonados. Cual nuevos inquisidores hoy se ensayan contra los Centros Culturales, contra los ocupas, que son los jóvenes que se toman las casas abandonadas para entregar talleres de literatura, comida sana, guitarra y teatro.
Cavernarios: el pensamiento y el idealismo no se mata ni se encarcela.
¿Y qué hacen los medios de comunicación? Generalizar, involucrar a todos por el error de uno. “No porque en Irlanda hallan descubierto casos de pedofilia, la gente va a dejar de ir a misa”… Buscar en UN caso, aún no resuelto, la excusa para perseguir a quienes profesan un pensamiento no es lo más democrático que digamos. No conocer “Guerra y Paz” de Leon Tolstoi, anarquista ruso, o desconocer la robusta obra de Ernesto Sábato, quién presidió la Comisión de DDHH argentina y se autodefine como anarcocristiano, es no saber nada de nada.
En los años 80, y en medio de protestas pacíficas y de las otras, con 18 mil efectivos en la calle y soplonaje y espías en toda la sociedad chilena, también falleció una niña que portaba una bomba en su mochila. No era anarquista, según recuerdo. Luego se comprobaría que la bomba la hicieron explotar quienes estaban interesados en mantener el poder del terror…Ahora en “democracia”, es “difícil” que sea una situación similar…los brujos no existen, pero de que los hay los hay.
Hoy, en un nuevo aniversario del fallecimiento de Don Clotario, tomamos sus banderas para defender a los perseguidos y descalificados.
Ayer, en dictadura, todos los que pensaban diferente eran tachados de “comunistas y marxistas”, hoy las emprenden en contra de los libertarios.

http://www.theclinic.cl/2009/06/05/clotario-y-los-anarquistas/

Gran luchador sindical chileno

Gran luchador sindical chileno

El Primero de mayo, como símbolo de la lucha de los y las trabajadoras del mundo por mejores condiciones sociales, económicas, políticas y culturales, no ha estado lejano de las luchas emprendidas por los y las trabajadoras chilenas. A mediados de los años 50, trabajadoraes agrupados en diversas organizaciones sociales, sindicales y laborales dan vida a la Central Única de Trabajadores de Chile (CUT) la cual estará presidida por Clotario Blest Riffo, histórico dirigente de la ANEF. Su constancia en la defensa de los derechos de las personas le valió en más de una oportunidad la cárcel; sin embargo, dado el trabajo realizado, “don Clota” como fue conocido, siguió en la defensa permanente de las y los obreros, campesinos y empleados de Chile. clotario Su lenguaje franco y directo, su claridad política y compromiso, hizo de él una de las figuras más importantes y reconcocidas en el mundo de los trabajadores. Sus concepciones amplias en pro de la unidad le permitieron ser uno de los fundadores del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) y, de esta forma, contribuir a la emancipación de los trabajadores.

Teniendo en cuenta que ya se acerca nuevamente el Día Internacional de los y las Trabajadoras, deseo hacer un pequeño homenaje a este luchador incansable por los derechos humanos, recordando sus propias palabras, tan necesarias en tiempos difíciles como los actuales:

“Compañeros delegados:
Desde el anexo de la Cárcel Pública os envío un saludo fraternal y un mensaje de Unidad pleno de sentimiento revolucionario. Una vez más la oligarquía económica y sus sirvientes incondicionales ha logrado mantenerme alejado de mis compañeros de lucha en momentos de tan extraordinaria gravedad para la clase trabajadora chilena, y todo lo ha logrado por las circunstancias adversas internas existentes en la CUT, bosquejadas en resume en el informe que me permití dar a la Asamblea Ampliada de Federaciones del 9 de Octubre del presente año. Mi encarcelamiento es sólo un episodio accidental en la vida de acción y lucha de la clase trabajadora chilena, lo único interesante es que en esta Conferencia realizada en un momento crucial y decisivo para la clase trabajadora, se tomen resoluciones también definitivas.
No creo que sea posible seguir engañándonos entre nosotros y pretender seguir engañando a los obreros, empleados y campesinos de nuestra patria, con declaraciones altisonantes, desposeídas de todo sentido realista y positivo, determinadas, tan solo, a mantener los mitos pseudo democráticos y legalistas que nos han amarrado haciéndose el juego a la derecha económica y al Imperialismo Norteamericano.
La clase trabajadora chilena reclama y exige de nosotros actitudes y posiciones claras y definidas y no camufladas de un sectarismo trasnochado y reaccionario. La clase trabajadora chilena está cansada de nuestro lenguaje y de nuestra conducta conciliatoria y sumisa a la brutal y desembozada dictadura económica y social que impera en nuestro país, cuya suerte y destino depende directamente del Fondo Monetario Internacional y de los grandes Monopolios internacionales. La clase trabajadora chilena se ha sentido frustrada, engañada y pisoteada por nuestras actitudes indefinidas y carentes de coraje clasista ante las embestidas a fondo de la oligarquía económica.
La clase trabajadora chilena repudia y rechaza los parlamentos con el Gobierno del Sr. Alessandri, cuyo cinismo y prepotencia insolente no tiene limites y cuyo sentido de clase se manifiesta en forma implacable e inexorable en todas sus actitudes. La clase trabajadora chilena reclama definitivamente de la CUT su definición precisa hacia la única finalidad que la liberará verdadera y auténticamente de su actual servidumbre, y que no puede ser otra que la estructura económica social y política de nuestra sociedad, es decir, emprender una jornada plena de sentido revolucionario.
Para la realización de esta acción revolucionaria, se requiere fundamentalmente la Unidad sólida y sincera de los trabajadores dentro sede la CUT, y muy principalmente de sus dirigentes en el plano nacional, Consejo Directivo, Federaciones y Centrales Gremiales.
Debemos considerar la unidad con un nuevo sentido sindical y Gremial del más amplio sentido ideológico. Rechazo categóricamente la unidad como la hemos entendido hasta hoy, una unidad retórica y sólo de tipo moral que nos ha conducido al actual fracaso.
No creo en las unidades formalistas, pues nos arrastran a un auto-engaño colectivo. Tampoco creo en la Unidad que mantenga la actitud y conducta sectaria de los partidos políticos, empeñados exclusivamente en una carrera proselitista de tipo electoral.
Esta unidad vuelvo a repetirlo, no valdría la pena seguir manteniéndola, salvo que fuéramos a seguir engañándonos, y lo que puede ser peor, engañando y traicionando a nuestros compañeros. O nos renovamos totalmente en este sentido o pereceremos como CUT, pues la clase trabajadora revalsará sus directivas para darse una propia y auténtica estructura.
La oligarquía económica ha conseguido una vez más, tenerme alejado de vosotros en estos momentos y en esta Conferencia de la que depende, sin exagerar, la suerte de la clase trabajadora chilena. Desde la cárcel os aseguro mi inquebrantable voluntad de lucha y mi esperanza que definitivamente tomemos el único camino que debe conducir al triunfo a nuestro pueblo, la acción directa, tajante y sin claudicaciones en demanda de la transformación revolucionaria que exige el pueblo y la clase trabajadora chilena.
Santiago, diciembre 2 de 1960.
Clotario Blest
Presidente CUT”

Discurso tomado de “Ensayo de Historia del Movimiento Obrero Chileno. Los Discursos de Clotario Blest y la Revolución Chilena” Del libro de Luis Vitale, Ed. POR, Stgo., 1961.

Profesor D. Maximiliano Bascur Astroza