noviembre 2009


Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

A mis hermanas y hermanos, amigas y amigos.

Maxi

Idealismo

Mi primera poesía de Astru Astur

Esta es mi primera poesía;
la he escrito hace años,
cuando ya conocer podía los daños
causados en el trabajo que tenía.

La escribí con un hondo sentimiento,
con pesar y dolor, porque he sufrido
en el duro trabajo un gran tormento,
porque explotado sin piedad he sido.

El deseo sentí de libertarme
de aquella esclavitud que me oprimía,
y no pasaba ni un solo día
que no soñara yo con rebelarme
contra la opresión que allí exitía.

Busqué el ritmo armonioso,
la palabra elevada del profeta
y sin creerme sabido ni poeta,
diciendo la verdad, hoy soy dichoso.

Después de haber leído esta primer
poesía, lector, piensa conmigo
lo que es un jardín de primavera;
lo que es acracia, y estaré contigo.

Es mi ideal este jardín amado,
y por eso que en él quiero sembrar
las flores que serán de vuestro ardor;
mis deseos son verlas germinar.

Esta poesía es parte del libro “Jardín de Acracia”. La belleza de la imagen y el desarrollo del La Idea, hacen que las palabras de Astru Astur queden en nuestra mente y corazón.

Atte.

Prof. Maximiliano Bascur Astroza

Clotario y los Anarquistas

por JUAN POLIZZI

El 31 de Mayo de 1990 muere en la más extrema pobreza don Clotario Blest Riffo.
Clotario fue el más fiel representante de los trabajadores chilenos. Sin embargo, debió soportar la calumnia y la traición de sus propios compañeros. Su profunda convicción cristiana lo llevó a manifestarse contra el poder de la Iglesia cuando estudiaba para sacerdote, lo que le significó la expulsión del Seminario.
Siendo empleado público, en la Contraloría, comenzó a organizar a la ANEF y luego uniría al movimiento sindical en la CUT.
Como dirigente de los trabajadores pudo enriquecerse pero jamás aceptó dádivas de nadie, menos de los enemigos de la clase trabajadora.
El lema que impuso a través de su ejemplo fue: Libertad, Justicia, Fraternidad.
Jamás militó en partido político alguno. Sin embargo, siempre trabajó por la unidad de todos los que decían representar a los trabajadores.
Al igual que Jesús, fue reprimido por todos los gobiernos de la época, encarcelado muchas veces y relegado otras tantas. La última golpiza que recibió fue en dictadura, cuando fue asaltado por dos miembros de la policía secreta en la puerta de su casa a los 81 años de edad, cuando se había transformado en líder de la resistencia pacífica en el país.
Impulsor de la organización de los pobres y de la Iglesia Joven, defensor de los Derechos Humanos y eterno candidato al Premio Nobel de la Paz, Clotario declara en una entrevista de 1980 al historiador Leopoldo Castedo: “Yo admiraba mucho a los ANARQUISTAS, sin embargo no me sentí capacitado para ser uno de ellos. La verdad es que eran de una DISCIPLINA demasiado rígida y se exigían demasiado. El anarquista NO tomaba, no fumaba y su vida era solo dedicada a la lucha social”
La ignorancia política lleva a los inquisidores a meter todo en un mismo saco. Sepan ignorantes que hay anarcosindicalistas, otros cristianos, otros ecologistas, etc, y todos ellos tienen por motivo de vida la defensa de la libertad en todas sus expresiones, la solidaridad y el apoyo mutuo, como respuesta a una sociedad en que sólo interesa ganar dinero.
Hoy cuando el Estado Chileno y sus autoridades, aprovechándose del caso de un joven al que le explotó una bomba, se dedica a cazar anarquistas, a descalificar a sus organizaciones, a asesinar la imagen de jóvenes idealistas que trabajan gratis entregando cultura en los barrios abandonados. Cual nuevos inquisidores hoy se ensayan contra los Centros Culturales, contra los ocupas, que son los jóvenes que se toman las casas abandonadas para entregar talleres de literatura, comida sana, guitarra y teatro.
Cavernarios: el pensamiento y el idealismo no se mata ni se encarcela.
¿Y qué hacen los medios de comunicación? Generalizar, involucrar a todos por el error de uno. “No porque en Irlanda hallan descubierto casos de pedofilia, la gente va a dejar de ir a misa”… Buscar en UN caso, aún no resuelto, la excusa para perseguir a quienes profesan un pensamiento no es lo más democrático que digamos. No conocer “Guerra y Paz” de Leon Tolstoi, anarquista ruso, o desconocer la robusta obra de Ernesto Sábato, quién presidió la Comisión de DDHH argentina y se autodefine como anarcocristiano, es no saber nada de nada.
En los años 80, y en medio de protestas pacíficas y de las otras, con 18 mil efectivos en la calle y soplonaje y espías en toda la sociedad chilena, también falleció una niña que portaba una bomba en su mochila. No era anarquista, según recuerdo. Luego se comprobaría que la bomba la hicieron explotar quienes estaban interesados en mantener el poder del terror…Ahora en “democracia”, es “difícil” que sea una situación similar…los brujos no existen, pero de que los hay los hay.
Hoy, en un nuevo aniversario del fallecimiento de Don Clotario, tomamos sus banderas para defender a los perseguidos y descalificados.
Ayer, en dictadura, todos los que pensaban diferente eran tachados de “comunistas y marxistas”, hoy las emprenden en contra de los libertarios.

http://www.theclinic.cl/2009/06/05/clotario-y-los-anarquistas/

Una profunda crisis del sistema educativo, originada desde el traspaso de la educación a los municipios y a corporaciones privadas durante la dictadura militar y no resuelta por los gobiernos de la Concertación, ha provocado el desconocimiento de derechos del Magisterio y la consiguiente y justa huelga nacional.

En virtud de ello la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad el siguiente:

VOTO POLITICO

La Asamblea Nacional Extraordinaria del Colegio de Profesores de Chile A.G. reunida en la Sede de la Central Unitaria de Trabajadores el día viernes 6 de noviembre ha resuelto lo siguiente:

1.- Un voto de rechazo a la Presidenta de la República señora Michelle Bachelet Jeria y al gobierno de la Concertación que encabeza, por no darle solución a la legítima demanda de las profesoras y profesores afectados por la Deuda Histórica (D.L. 3551) y el incumplimient del protocolo de acuerdo establecido con el parlamento en octubre del 2008 que buscaba una fórmula para resolver el problema y por no mostrar voluntad política para concretar el pago del Bono SAE.

2.- Un voto de rechazo para los Diputados y Senadores de la República que buscando el acomodo y beneficio personal y político que los mantenga en sus privilegios y prebendas desconozcan la palabra empeñada y muestran su desvergüenza aduciendo el interés superior de la patria.

3.- Hacer un llamado al Magisterio de Chile y a sus familias a no votar por los candidatos que no apoyan la demanda del Magisterio Chileno.

Estamos ciertos que el profesorado de Chile sancionará política y moralmente a quienes se han hecho cómplices de las desigualdades aumentando la segmentación social y minimizando el rol del Estado como garante del Derecho a la Educación de todas las chilenas y chilenos.

ASAMBLEA NACIONAL DEL COLEGIO DE PROFESORES DE CHILE A.G.
Santiago de Chile, 8 de noviembre de 2009.

“No, he tenido miedo hasta la temeridad pero no he podido retroceder. Si no hubiese sido por mis compañeros, por la pobre gente con la que ya me había comprometido, seguramente hubiera abandonado. Uno no se atreve cuando está solo y aislado, pero si puede hacerlo si se ha hundido tanto en la realidad de los otros que no puede volver atrás.

Los hombres encuentran en las mismas crisis la fuerza para su superación. Así lo han mostrado tanto hombres y mujeres que, con el único recurso de la tenacidad y el valor, lucharon y vencieron a las sangrientas tiranías de nuestro continente. El ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer. En esta tarea lo primordial es negarse. Defender, como lo han hecho heroicamente los pueblos ocupados, la tradición que nos dice cuánto de sagrado tiene el hombre. No permitir que se nos desperdicie la gracia de los pequeños momentos de libertad que podemos gozar: una mesa compartida con gente que queremos, una caminata entre los árboles, la gratitud de un abrazo. El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria.”

Este texto está dedicado a las compañeras y compañeros profesores que me han dado la fuerza para levantar la voz en contra de quienes nos oprimen… A quienes me han dado una gran lección de ética, lucha y dignidad.

Un gran abrazo a las profesoras y profesores del Complejo Educacional La Reina que se han movilizado.

Salud y Libertad!

David Maximiliano Bascur Astroza,
Profesor de Historia, Geografía y Educación Cívica.

Lleva años investigando la historia de nuestra pasión deportiva, entendiéndola como una verdadera escuela política de la clase trabajadora. Su libro “Ciudadanos y deportistas: Los políticos de clubes de fútbol en Chile, 1893-1973” está a punto de ser publicado por la Universidad de Carolina del Norte. No juega fútbol, y piensa que eso le pesó cuando buscaba historias orales entre los dirigentes amateurs. La miraban como si estuviera “peinando la muñeca”, dice. Cuando fue por primera vez al estadio pensó que era casi como ir a Beirut en los ‘80. Pero una vez ahí le sorprendió desagradablemente que no vendieran cerveza. Estas son algunas de sus conclusiones sobre los pequeños clubes de barrio. Un mundo en extinción.
_______

Se podría imaginar que para alguien imparcial es más llamativo estudiar este tema en relación a Argentina y Brasil; países campeones mundiales, llenos de clubes y pergaminos. Aun así preferiste estudiar el caso chileno ¿Por qué?

–No tengo mucha fe en la existencia de la imparcialidad, especialmente cuando se trata de historia, política y fútbol. Es más interesante y gratificante estudiar el sujeto o temas menos obvios. Sobre todo, porque hay un elemento de humildad y de lo desvalido, que viene de abajo y con pocas oportunidades de ganar, que encuentro muy atractivo acerca del fútbol chileno. ¡No hay nada más irritante que el éxito continuo! Pero sobre todo, pienso que hay una gran tradición de fútbol en Chile, más allá de las instituciones profesionales. O mejor dicho, creo que hay una fascinante historia de clubes de fútbol amateur. Lo que me motivó no fue el fútbol, sino que el genuino el interés por la efervescencia de los movimientos sociales. El populismo, especialmente durante Perón y Vargas, dominó las tradiciones de Argentina y Brasil. De alguna manera, la militancia partidaria en Chile fue un bastión contra ese tipo de populismo. Los clubes amateur en Chile se relacionaban con los lugares en los que estaban, construyendo memoria colectiva de los barrios y creando espacios sociales. La ANFA (Asociación Nacional de Fútbol Amateur) continúa esa tradición hoy en día, aunque en una forma mas restringida, debido a la hegemonía de la FIFA, el marketing que rodea el deporte-espectáculo, y la aceptación general del profesionalismo.

FÚTBOL MILITANTE

Según tu estudio, el fútbol fue en algún momento una especie de escuela que enseñó a los chilenos a ser dos cosas: ciudadanos y machos. Explícame un poco esto.

–Las asociaciones civiles -entre las cuales los clubes de fútbol eran las principales durante gran parte del siglo XX- enseñaron a sus miembros una serie de habilidades. En el club se aprendía a redactar peticiones, investigar, organizar eventos y otras cosas por el estilo. Está el caso de Elías Lafertte, senador comunista, que en sus inicios era un minero de salitre. Primero ganó experiencia como orador postulando a un puesto en un club de fútbol. Como él, el resto de los trabajadores adquirió importantes destrezas al escribir estatutos y constituciones, al sostener frecuentes votaciones y construir sedes para sus clubes. Estas sedes sociales ofrecían espacio donde para que los trabajadores se comunicaran y también algo de protección de la represión policial. Ya en la Asociación de Fútbol de los Obreros, en 1905, se aprecia que clubes de fútbol integraban a los trabajadores en la política urbana, conectándolos con partidos políticos, y sirviendo como espacios para la crítica social. En este ámbito, la clase media y los obreros debatieron los paradigmas dominantes de democracia y ciudadanía. Ellos sostenían que era no sólo el trabajo, sino que el potencial creativo, lo que justificaba la plena participación política de la gente común. Lo que te comento puede sonar simple, pero de hecho es algo que sucede muy de vez en cuando… Estudiamos mucho acerca de cómo la gente es marginalizada, y eso es muy importante. Pero es igualmente valido estudiar cómo la gente se incorpora a la política.

¿Cuál era la posición política de los clubes?

–Elías Lafertte afirmó a principios del siglo XX que los clubes de fútbol del norte eran “extensiones de tendencias y partidos políticos”. A principios del siglo XX los radicales fueron quienes con mayor éxito movilizaban a los clubes de fútbol. Líderes comunistas y socialistas jugaron un rol mas prominente a medida que se acercaba la mitad de siglo. En parte, eso refleja la fuerza de los partidos de izquierda en los sindicatos, que aportaban un importante contingente de clubes. Al inicio de los años ‘40, “El Siglo” era unos los pocos medios que cubría el amateurismo. Las relaciones entre sindicatos, barrios, y clubes se fortalecían. Por los ‘50 hay una efervescencia de los clubes amateur. De ahí viene el icono del jugador de barrio. Esta figura era un modelo de rebeldía que desafiaba la idea de una crisis en la masculinidad (porque si eran machos), al mismo tiempo que celebra el compromiso con la comunidad y la de militancia de izquierda. Esta conexión con la política es lo que diferencia al jugador de barrio chileno del pibe argentino o de cualquier otra caricatura del fútbol. Los partidos conservadores y la Iglesia Católica no tuvieron el mismo grado de interés o no hicieron un papel importante organizando clubes de fútbol. Hubo algunos clubes que comenzaron como parte de algunas parroquias al igual que algunos clubes formados por militares al inicio de los ‘20. Estos clubes entraban en constate conflicto sobre asuntos políticos a pesar de que los estatutos de la mayoría de ellos prohibía las discusiones de estos temas.

MACHO ENGOMINADO

En tus artículos queda la idea de que en los clubes de barrio era central estar bien peinadito y tapizado. ¿Por qué era tan importante este sentido de la elegancia?

–La vergüenza es un poderoso agente desmovilizador. Y creo que los líderes de los movimientos sociales lo sabían muy bien. El ícono barrial del futbolista que surgió en los ‘50 (no solo en San Miguel o Quinta Normal sino también en los barrios de Concepción y otras ciudades en regiones) usaba las características de una vida de pobreza como una fuente de orgullo en vez de vergüenza. Esto en contraste con la imagen que dirigentes de clubes profesionales tenían de jugadores de los barrios, a quienes veían como indisciplinados y caóticos. En cambio, para los jugadores y directivos amateurs, las dificultades de la vida de la clase obrera desarrollaba la creatividad, resiliencia y dedicación de los jugadores. Algunos historiadores han visto esto como un aspecto paternalista del movimiento obrero, o como un esfuerzo para inculcar un modelo conservador de padre de familia. Y aunque esto puede ser cierto, es también verdad que los líderes de esos clubes esperaban utilizar su respetabilidad para ganar derechos para todos los hombres trabajadores (y solo algunas veces para mujeres), mas allá de la forma en la que ellos se vistieran.

¿Y las mujeres en qué posición quedaban en todo este proceso? ¿Cuál era su relación con este mundo masculino?

–Las organizaciones de mujeres, especialmente anarco-feministas estaban en plena conciencia de que la marginalización de las mujeres de los deportes creaba un obstáculo para la participación en la política y los sindical. Sorprendentemente, fueron precisamente los directores del club “macho” quienes con más entusiasmo alentaron el fútbol femenino, claro que a partir de la década del 50. “Estadio”, por ejemplo, publicó caricaturas que se burlaban del conocimiento de las mujeres sobre fútbol. No de vez en cuando sino todas las semanas. En los 1920’s, “Los Sports” publicó una caricatura de una mujer moderna (una “flipper”). La broma está en que ella es golpeada en la cara con una pelota y su maquillaje sale pegado a la bola. Eso es común. La mujer que cruzara esas barreras se encontraría con la violencia. En otra viñeta de los años ‘50, un hombre amarra a su esposa para impedirle hablar durante un partido. Sin embargo, no era que las mujeres tuvieran prohibido oficialmente asistir a los clubes sino que se trataba de una serie de prácticas sutiles. El humor, por ejemplo, fue una poderosa forma de avergonzar a las mujeres que estaban interesadas en participar.

¿Cuál es tu opinión sobre la importancia del tema de “mejorar la raza”, que parece estar muy presente en todas las iniciativas deportivas chilenas de la primera mitad del siglo XX?

–A finales del siglo XIX, los futbolistas comúnmente entendían la rivalidad entre Valparaíso y Santiago como una competencia entre los anglosajones y los mestizos. Así que desde el inicio la raza es un tema importante en la historia del fútbol. Profesionales de la clase media, incluyendo profesores de educación física, periodistas e “higienistas”, jugaron un importante papel en movimientos de reforma, que adherían a la idea de que la raza chilena estaba amenazada por el alcoholismo, pobres hábitos de la clase trabajadora y la industrialización. Pero hay algunas complicaciones difíciles de pasar por alto en la noción de que el fútbol ayudaría a “mejorar la raza”. Primero, cuando profesionales de la clase media afirmaban que el fútbol podría mejorar los cuerpos de los trabajadores, estaban más bien hablando de sí mismos. Los autores de la época se preocupaban de que el trabajo de oficina drenaba al hombre de su estamina, lo que no reflejaba en nada la situación de los obreros. En segundo lugar, el fútbol amenaza su visión de que los hábitos de la clase trabajadora llevaban a la degeneración racial, ya que más y más cracks venían de zonas empobrecidas. Esto contradecía la noción de que la clase trabajadora tiraba la raza para abajo. Algo similar pasó con el éxito de Brasil, que para los organizadores del fútbol era un país negro y primitivo, o cuando Jesse Owens triunfó en los Juegos Olímpicos de Berlín para disgusto de Adolf Hitler. En este sentido, los deportes han desafíado de las nociones de superioridad de raza, clase y genero.

REPLIEGUE A LOS POTREROS DE INVIERNO

Mucho de lo que cuentas, sobre todo lo relativo a la vida política de los clubes, parece haberse perdido completamente en las últimas décadas. ¿Qué pasó?

–Obviamente la dictadura persiguió a muchos de los dirigentes de barrio que organizaban estos clubes. El Informe Rettig y otras fuentes documentan varios casos de arrestos hechos en canchas y sedes. Qué decir de las atrocidades cometidas en el Estadio Nacional. En las semanas que siguieron al golpe de estado, la Junta Militar prohibió las elecciones en los sindicatos y asociaciones cívicas. Gradualmente, estos grupos se convirtieron en lugares de vigilancia. Además, muchos pobladores fueron reubicados y perdieron la conexión con sus barrios. También Un profundo sentimiento de desmoralización, con raíces que escapan al objetivo de mi investigación, ha desanimado el activismo. Los estudios demuestran que los chilenos sufren de depresión, desconfían de sus pares, y batallan para pagar deudas personales. Viejos lazos de solidaridad, como conciencia de clase, han sido rotos en los tiempos de la gratificación individual. Por cierto, eso no es endémico de Chile, sino parte de el gran impacto de a reformas neo-liberales. Al final de los ‘80 y principios de los ‘90 el “milagro” económico chileno deslegitimó la organizaron sindical y la Concertación ha cooptado una parte significativa de la retórica de la organización de base. Esto deja a los clubes de barrio sin sus aliados tradicionales: los sindicatos y los partidos de izquierda.

Brenda Elsey está recolectando recuerdos e historia orales sobre el fútbol amateur. (historias@publiclabs.com)

Educador anarquista.

Fundador de la Escuela Moderna, paradigma de la educación anarquista.

El 13 de octubre de 1909, hace cien años, fue fusilado en el castillo de Montjuic, Barcelona, Francisco Ferrer y Guardia, notable educador anarquista, creador de la Escuela Moderna y gran promotor de la organización sindical y política de la clase obrera. El 5 de agosto de 1942 otro destacado maestro fue asesinado -junto a sus alumnos- en el campo de exterminio de Treblinka: el polaco Janusz Korczak.

En la Cataluña y la España de aquellos tiempos -comienzos del siglo XX-, fruto del concordato firmado por la Casa Real y la Santa Sede, la inscripción de un niño en los registros y su mismo derrotero como persona hasta la tumba (ya que no había cementerios civiles) estaba determinada por el origen social y la pertenencia religiosa.

No había edad mínima para trabajar. Niñas y niños del proletariado entraban a fábricas y talleres a cumplir con pesadas tareas y con largas jornadas, por un salario de hambre. La contracara eran los hijos de la burguesía y la nobleza (particularmente, los varones), quienes sí tenían oportunidad de crecer y desarrollarse, aún en medio del oscurantismo religioso, para ocupar los lugares que la burocracia o la jerarquía del Estado les tenían reservados.

Por eso el derecho a autoeducarse y el derecho a educar a los propios hijos -paradójicamente- fue una demanda histórica de las vanguardias obreras. Sensible al clamor, Ferrer y Guardia (en la foto)hijo de las clases acomodadas que decidió poner su fortuna y talento al servicio de la emancipación social, se propuso aplicar un modelo de enseñanza distinto al imperante, inspirado en la Ecole de Cempuis que habían desarrollado con éxito, en Francia, Sébastien Faure y Paul Robin. Trabajo cooperativo, contacto con la naturaleza y una apertura al conocimiento racional del mundo, tal era la fórmula.

En apenas cinco años (1901-1906), la escuela fundada por Ferrer llegó a contar con más de mil alumnos, distribuidos en 34 centros educativos. Pero sus enemigos eran poderosos y tras un atentado anarquista en el que estuvo involucrado un discípulo de Ferrer, lograron que se decretara el cierre de todas las sedes de la Escuela Moderna, demonizando al fundador.

La historia siguió su camino y poco tiempo después, nacida como una huelga general para impedir el envío de jóvenes reservistas a combatir en las colonias del África, estalló lo que la prensa conservadora española (y luego la de todo el mundo) llamó Semana Trágica (para los obreros anarquistas, socialistas, republicanos y radicales, aquella fue la Revolución de Julio, o también la Semana Gloriosa).

Solidaridad Obrera, entidad que organizaba a unos 10.600 trabajadores de distintos rubros (vidrieros, ladrilleros, jornaleros, obreros textiles, maestros laicos, empleados de talleres metalúrgicos, pescadores y estibadores portuarios, entre otros) condujo la revuelta. Y aunque se respetó en todo momento la vida y la integridad de las personas, los activistas y agitadores dirigieron los ataques -en respuesta al cierre de las escuelas anarquistas- contra las instituciones religiosas.

Se quemaron en aquellas jornadas 33 conventos, 33 escuelas confesionales y 20 iglesias. También fueron incinerados en las plazas distintos símbolos y fetiches del poder burgués: dinero, acciones de Bolsa y hasta joyas que guardaban los templos, los bancos y los edificios consistoriales.

Francisco Ferrer y Guardia no se hallaba en Barcelona por aquellos días. Sin embargo (era de prever) fue señalado como el “autor ideológico” de la insurrección y arrestado no bien las fuerzas armadas lograron retomar el control del territorio.

Allí en el Muntjuic (monte de los judíos, cementerio de los disidentes) fue fusilado Ferrer. Al mismo tiempo, se dispuso el cierre de un centenar de escuelas anarquistas que habían logrado sobrevivir.

VIVIR Y MORIR CON DIGNIDAD

No terminará nunca Polonia de homenajear a Janusz Korczak como se merece. Lo mismo que Ferrer y Guardia, Korczak era hijo de una familia acomodada. Médico pediatra, podría haber desarrollado su profesión en contacto con sus pares y con los hijos de sus pares. Sin embargo, optó por los niños huérfanos y desamparados de Varsovia, por ésos que eran variable de ajuste durante las guerras y anexiones armadas; o que resultaban víctimas de la planificación económica en tiempos de paz.

Desde el orfanato de Kroshmalna 92, Janusz Korczak ejerció el menester de médico, pedagogo y padre, asumiendo un compromiso sin fronteras ni coartadas ni excusas. “Lo he visto bañarlos y limpiarles los zapatos”, relató un testigo. “Compartí sus tristezas, sus inquietudes y sus alegrías. Su dolor por los niños enfermos, cuando en punta de pie vigilando de noche a los afiebrados, arreglando las frazadas y almohadones desordenados, en el inquieto sueño, como un ángel guardián”.

Ofrecieron a Korczak (en la foto), en distintas ocasiones, ponerse a salvo, salir de aquella Polonia trasegada por las guerras, fundar su orfanato en otra parte. Korczak no sólo rechazó los ofrecimientos, sino que se dedicó hasta último momento a preparar a sus chicos, en el ghetto de Varsovia, para la muerte inevitable. Les enseñó a ser dignos y humanos frente a la indignidad e inhumanidad de sus verdugos.

Joshua Perle, testigo del embarque hacia Treblinka del Dr. Korczak y sus niños, en 1942, describió la escena con palabras imborrables: “Había ocurrido un milagro, doscientos niños que no lloraban, doscientas almas puras condenadas a la muerte y no derramaban una lágrima. Ninguno trató de huir, ninguno trató de escapar. Tragando su dolor, se aferraban a su maestro y mentor, a su padre y hermano Janusz Korczak, quien los protegería. Janus Korckzak marchaba con la frente en alto, sosteniendo la mano de uno de sus niños. No llevaba sombrero. Tenía una correa de cuero alrededor de su cintura y calzaba botas altas.

Los doscientos niños, meticulosa y prolijamente vestidos, seguían a las enfermeras hacia el altar (…). Por todos lados, esos niños estaban rodeados de alemanes, ucranianos y, en ese momento, también por la policía judía, que les lanzaban golpes con sus macanas o garrotes y les disparaban con armas de fuego. Las mismas piedras de la calle lloraban en silencio al ver aquella procesión”.

Antes de subir a aquel tren de la muerte, un oficial de la SS reconoció a Korczak como el autor de uno de los libros favoritos de sus hijos, y le ofreció un pasaporte a zonas liberadas. El maestro Korczak, una vez más, dijo que no. Y subió al tren con sus niños. Hoy una hermosa escultura recuerda a Korczak y a sus niños en el cementerio de Powazki (foto de portada). Nadie sabe dónde quedaron esparcidos sus restos. Pero no importa.

Esta semana de octubre viene marcada por distintas conmemoraciones oficiales: el ex Día de la Raza; el Día Mundial de la Alimentación; el Día de la Lealtad justicialista; el Día de la Pediatría…

¿Es que alguna de esas efemérides nos servirá para recordar a Korczak? ¿O tal vez para evocar al maestro Ferrer? ¿Ninguna de ellas? Qué pena.

Por Oscar Taffetani

El Ciudadano