Al acabar la I Guerra Mundial parecía que los regímenes democráticos gozaban de muy buena salud, además se habían extendido por un buen número de países en la Europa central y oriental. La realidad será bien distinta y la democracia va a sufrir el empuje de los regímenes autoritarios de partido único (ya bien sean comunistas, ya bien sean fascistas) y en gran parte de los países de la Europa central, oriental y meridional la democracia va a ser sustituida por regímenes autoritarios, por dictaduras. La consolidación de estos regímenes totalitarios conllevará, en último extremo, el enfrentamiento con las democracias y el estallido de la II Guerra Mundial.

Europa entre 1919 - 1939

Europa entre 1919 - 1939

En los países de tradición democrática, ésta también entrará en crisis debido a los problemas económicos y al ascenso de partidos y movimientos de corte totalitario (comunistas y fascistas).

I. La crisis de las democracias y sus causas.
Tras la guerra, la democracia como forma de gobierno va a entrar en crisis, esta crisis con altibajos se va a prolongar hasta el estallido de la II Guerra Mundial y se acentuará más tras los problemas económicos producidos por la crisis financiera de 1929.
1. Causas externas.
Frente a la democracia como opción política van a aparecer dos nuevas formas de gobierno: el comunismo y el fascismo. Las dos son formas totalitarias en las que desaparece el pluripartidismo y éste es sustituido por un régimen de partido único, se le da una gran importancia al Estado, y el poder del Gobierno es fuerte (dictaduras). En 1917 triunfa en Rusia por primera vez una revolución marxista, ese país se saldrá de la I Guerra Mundial y tras una guerra civil se consolidará el poder comunista, desde Rusia se organizará la Internacional Comunista para que la revolución se extienda por el resto de Europa. En el sur de Europa, en Italia, en 1922 Benito Mussolini se hace con el poder e instaura otro tipo de dictadura de signo opuesto: el fascismo, su ejemplo será seguido en mayor o menor medida por muchos países del sur y Este de Europa, y en los países occidentales surgen partidos de corte fascista.
2. Causas internas.
En las democracias de la Europa Occidental, durante la guerra se ha dado mucha importancia al poder ejecutivo frente al legislativo debido a la necesidad de un poder fuerte que dirigiera la contienda. Tras la guerra se intenta volver al tradicional equilibrio entre los dos poderes pero cuesta mucho y en muchos sitios se pide un ejecutivo fuerte para arreglar los problemas económicos de la posguerra.
En estos países tras la contienda se identifica el sistema económico liberal con la forma política de la democracia, de esa manera, cuando la economía vaya mal, cosa frecuente, se echa la culpa al sistema político y eso será el caldo de cultivo para la aparición de partidos de corte fascista o el ascenso de los partidos comunistas, estos dos movimientos opuestos condenan la democracia.
Dos tipos de movimientos políticos, por tanto, amenazan la estabilidad del funcionamiento democrático en el seno de estos países de larga tradición democrática. Por un lado el ascenso de partidos fascistas que piden la supresión de los parlamentos, gobiernos fuertes, un nacionalismo exacerbado y la intolerancia para acabar con los comunistas que son la amenaza del sistema. Por otro la consolidación de partidos comunistas que instigados por Rusia siguen siendo partidarios de la conquista del poder político a través de la revolución y
tratan de frenar el ascenso del fascismo.

Tras la crisis económica de 1929 los gobiernos de la Europa del norte y del oeste van a intentar frenar el ascenso de los partidos obreros con políticas sociales acertadas e integrando en el juego democrático a socialistas y movimientos obreros moderados. En el sur y este no será posible esto y los distintos países van a ir deslizándose hacia formas de gobierno dictatoriales de corte más o menos fascista. ”

B. Mussolini y A. Hitler

B. Mussolini y A. Hitler

Profesor D. Maximiiano Bascur Astroza.