“No, he tenido miedo hasta la temeridad pero no he podido retroceder. Si no hubiese sido por mis compañeros, por la pobre gente con la que ya me había comprometido, seguramente hubiera abandonado. Uno no se atreve cuando está solo y aislado, pero si puede hacerlo si se ha hundido tanto en la realidad de los otros que no puede volver atrás.

Los hombres encuentran en las mismas crisis la fuerza para su superación. Así lo han mostrado tanto hombres y mujeres que, con el único recurso de la tenacidad y el valor, lucharon y vencieron a las sangrientas tiranías de nuestro continente. El ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer. En esta tarea lo primordial es negarse. Defender, como lo han hecho heroicamente los pueblos ocupados, la tradición que nos dice cuánto de sagrado tiene el hombre. No permitir que se nos desperdicie la gracia de los pequeños momentos de libertad que podemos gozar: una mesa compartida con gente que queremos, una caminata entre los árboles, la gratitud de un abrazo. El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria.”

Este texto está dedicado a las compañeras y compañeros profesores que me han dado la fuerza para levantar la voz en contra de quienes nos oprimen… A quienes me han dado una gran lección de ética, lucha y dignidad.

Un gran abrazo a las profesoras y profesores del Complejo Educacional La Reina que se han movilizado.

Salud y Libertad!

David Maximiliano Bascur Astroza,
Profesor de Historia, Geografía y Educación Cívica.

Lleva años investigando la historia de nuestra pasión deportiva, entendiéndola como una verdadera escuela política de la clase trabajadora. Su libro “Ciudadanos y deportistas: Los políticos de clubes de fútbol en Chile, 1893-1973” está a punto de ser publicado por la Universidad de Carolina del Norte. No juega fútbol, y piensa que eso le pesó cuando buscaba historias orales entre los dirigentes amateurs. La miraban como si estuviera “peinando la muñeca”, dice. Cuando fue por primera vez al estadio pensó que era casi como ir a Beirut en los ‘80. Pero una vez ahí le sorprendió desagradablemente que no vendieran cerveza. Estas son algunas de sus conclusiones sobre los pequeños clubes de barrio. Un mundo en extinción.
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Se podría imaginar que para alguien imparcial es más llamativo estudiar este tema en relación a Argentina y Brasil; países campeones mundiales, llenos de clubes y pergaminos. Aun así preferiste estudiar el caso chileno ¿Por qué?

–No tengo mucha fe en la existencia de la imparcialidad, especialmente cuando se trata de historia, política y fútbol. Es más interesante y gratificante estudiar el sujeto o temas menos obvios. Sobre todo, porque hay un elemento de humildad y de lo desvalido, que viene de abajo y con pocas oportunidades de ganar, que encuentro muy atractivo acerca del fútbol chileno. ¡No hay nada más irritante que el éxito continuo! Pero sobre todo, pienso que hay una gran tradición de fútbol en Chile, más allá de las instituciones profesionales. O mejor dicho, creo que hay una fascinante historia de clubes de fútbol amateur. Lo que me motivó no fue el fútbol, sino que el genuino el interés por la efervescencia de los movimientos sociales. El populismo, especialmente durante Perón y Vargas, dominó las tradiciones de Argentina y Brasil. De alguna manera, la militancia partidaria en Chile fue un bastión contra ese tipo de populismo. Los clubes amateur en Chile se relacionaban con los lugares en los que estaban, construyendo memoria colectiva de los barrios y creando espacios sociales. La ANFA (Asociación Nacional de Fútbol Amateur) continúa esa tradición hoy en día, aunque en una forma mas restringida, debido a la hegemonía de la FIFA, el marketing que rodea el deporte-espectáculo, y la aceptación general del profesionalismo.

FÚTBOL MILITANTE

Según tu estudio, el fútbol fue en algún momento una especie de escuela que enseñó a los chilenos a ser dos cosas: ciudadanos y machos. Explícame un poco esto.

–Las asociaciones civiles -entre las cuales los clubes de fútbol eran las principales durante gran parte del siglo XX- enseñaron a sus miembros una serie de habilidades. En el club se aprendía a redactar peticiones, investigar, organizar eventos y otras cosas por el estilo. Está el caso de Elías Lafertte, senador comunista, que en sus inicios era un minero de salitre. Primero ganó experiencia como orador postulando a un puesto en un club de fútbol. Como él, el resto de los trabajadores adquirió importantes destrezas al escribir estatutos y constituciones, al sostener frecuentes votaciones y construir sedes para sus clubes. Estas sedes sociales ofrecían espacio donde para que los trabajadores se comunicaran y también algo de protección de la represión policial. Ya en la Asociación de Fútbol de los Obreros, en 1905, se aprecia que clubes de fútbol integraban a los trabajadores en la política urbana, conectándolos con partidos políticos, y sirviendo como espacios para la crítica social. En este ámbito, la clase media y los obreros debatieron los paradigmas dominantes de democracia y ciudadanía. Ellos sostenían que era no sólo el trabajo, sino que el potencial creativo, lo que justificaba la plena participación política de la gente común. Lo que te comento puede sonar simple, pero de hecho es algo que sucede muy de vez en cuando… Estudiamos mucho acerca de cómo la gente es marginalizada, y eso es muy importante. Pero es igualmente valido estudiar cómo la gente se incorpora a la política.

¿Cuál era la posición política de los clubes?

–Elías Lafertte afirmó a principios del siglo XX que los clubes de fútbol del norte eran “extensiones de tendencias y partidos políticos”. A principios del siglo XX los radicales fueron quienes con mayor éxito movilizaban a los clubes de fútbol. Líderes comunistas y socialistas jugaron un rol mas prominente a medida que se acercaba la mitad de siglo. En parte, eso refleja la fuerza de los partidos de izquierda en los sindicatos, que aportaban un importante contingente de clubes. Al inicio de los años ‘40, “El Siglo” era unos los pocos medios que cubría el amateurismo. Las relaciones entre sindicatos, barrios, y clubes se fortalecían. Por los ‘50 hay una efervescencia de los clubes amateur. De ahí viene el icono del jugador de barrio. Esta figura era un modelo de rebeldía que desafiaba la idea de una crisis en la masculinidad (porque si eran machos), al mismo tiempo que celebra el compromiso con la comunidad y la de militancia de izquierda. Esta conexión con la política es lo que diferencia al jugador de barrio chileno del pibe argentino o de cualquier otra caricatura del fútbol. Los partidos conservadores y la Iglesia Católica no tuvieron el mismo grado de interés o no hicieron un papel importante organizando clubes de fútbol. Hubo algunos clubes que comenzaron como parte de algunas parroquias al igual que algunos clubes formados por militares al inicio de los ‘20. Estos clubes entraban en constate conflicto sobre asuntos políticos a pesar de que los estatutos de la mayoría de ellos prohibía las discusiones de estos temas.

MACHO ENGOMINADO

En tus artículos queda la idea de que en los clubes de barrio era central estar bien peinadito y tapizado. ¿Por qué era tan importante este sentido de la elegancia?

–La vergüenza es un poderoso agente desmovilizador. Y creo que los líderes de los movimientos sociales lo sabían muy bien. El ícono barrial del futbolista que surgió en los ‘50 (no solo en San Miguel o Quinta Normal sino también en los barrios de Concepción y otras ciudades en regiones) usaba las características de una vida de pobreza como una fuente de orgullo en vez de vergüenza. Esto en contraste con la imagen que dirigentes de clubes profesionales tenían de jugadores de los barrios, a quienes veían como indisciplinados y caóticos. En cambio, para los jugadores y directivos amateurs, las dificultades de la vida de la clase obrera desarrollaba la creatividad, resiliencia y dedicación de los jugadores. Algunos historiadores han visto esto como un aspecto paternalista del movimiento obrero, o como un esfuerzo para inculcar un modelo conservador de padre de familia. Y aunque esto puede ser cierto, es también verdad que los líderes de esos clubes esperaban utilizar su respetabilidad para ganar derechos para todos los hombres trabajadores (y solo algunas veces para mujeres), mas allá de la forma en la que ellos se vistieran.

¿Y las mujeres en qué posición quedaban en todo este proceso? ¿Cuál era su relación con este mundo masculino?

–Las organizaciones de mujeres, especialmente anarco-feministas estaban en plena conciencia de que la marginalización de las mujeres de los deportes creaba un obstáculo para la participación en la política y los sindical. Sorprendentemente, fueron precisamente los directores del club “macho” quienes con más entusiasmo alentaron el fútbol femenino, claro que a partir de la década del 50. “Estadio”, por ejemplo, publicó caricaturas que se burlaban del conocimiento de las mujeres sobre fútbol. No de vez en cuando sino todas las semanas. En los 1920’s, “Los Sports” publicó una caricatura de una mujer moderna (una “flipper”). La broma está en que ella es golpeada en la cara con una pelota y su maquillaje sale pegado a la bola. Eso es común. La mujer que cruzara esas barreras se encontraría con la violencia. En otra viñeta de los años ‘50, un hombre amarra a su esposa para impedirle hablar durante un partido. Sin embargo, no era que las mujeres tuvieran prohibido oficialmente asistir a los clubes sino que se trataba de una serie de prácticas sutiles. El humor, por ejemplo, fue una poderosa forma de avergonzar a las mujeres que estaban interesadas en participar.

¿Cuál es tu opinión sobre la importancia del tema de “mejorar la raza”, que parece estar muy presente en todas las iniciativas deportivas chilenas de la primera mitad del siglo XX?

–A finales del siglo XIX, los futbolistas comúnmente entendían la rivalidad entre Valparaíso y Santiago como una competencia entre los anglosajones y los mestizos. Así que desde el inicio la raza es un tema importante en la historia del fútbol. Profesionales de la clase media, incluyendo profesores de educación física, periodistas e “higienistas”, jugaron un importante papel en movimientos de reforma, que adherían a la idea de que la raza chilena estaba amenazada por el alcoholismo, pobres hábitos de la clase trabajadora y la industrialización. Pero hay algunas complicaciones difíciles de pasar por alto en la noción de que el fútbol ayudaría a “mejorar la raza”. Primero, cuando profesionales de la clase media afirmaban que el fútbol podría mejorar los cuerpos de los trabajadores, estaban más bien hablando de sí mismos. Los autores de la época se preocupaban de que el trabajo de oficina drenaba al hombre de su estamina, lo que no reflejaba en nada la situación de los obreros. En segundo lugar, el fútbol amenaza su visión de que los hábitos de la clase trabajadora llevaban a la degeneración racial, ya que más y más cracks venían de zonas empobrecidas. Esto contradecía la noción de que la clase trabajadora tiraba la raza para abajo. Algo similar pasó con el éxito de Brasil, que para los organizadores del fútbol era un país negro y primitivo, o cuando Jesse Owens triunfó en los Juegos Olímpicos de Berlín para disgusto de Adolf Hitler. En este sentido, los deportes han desafíado de las nociones de superioridad de raza, clase y genero.

REPLIEGUE A LOS POTREROS DE INVIERNO

Mucho de lo que cuentas, sobre todo lo relativo a la vida política de los clubes, parece haberse perdido completamente en las últimas décadas. ¿Qué pasó?

–Obviamente la dictadura persiguió a muchos de los dirigentes de barrio que organizaban estos clubes. El Informe Rettig y otras fuentes documentan varios casos de arrestos hechos en canchas y sedes. Qué decir de las atrocidades cometidas en el Estadio Nacional. En las semanas que siguieron al golpe de estado, la Junta Militar prohibió las elecciones en los sindicatos y asociaciones cívicas. Gradualmente, estos grupos se convirtieron en lugares de vigilancia. Además, muchos pobladores fueron reubicados y perdieron la conexión con sus barrios. También Un profundo sentimiento de desmoralización, con raíces que escapan al objetivo de mi investigación, ha desanimado el activismo. Los estudios demuestran que los chilenos sufren de depresión, desconfían de sus pares, y batallan para pagar deudas personales. Viejos lazos de solidaridad, como conciencia de clase, han sido rotos en los tiempos de la gratificación individual. Por cierto, eso no es endémico de Chile, sino parte de el gran impacto de a reformas neo-liberales. Al final de los ‘80 y principios de los ‘90 el “milagro” económico chileno deslegitimó la organizaron sindical y la Concertación ha cooptado una parte significativa de la retórica de la organización de base. Esto deja a los clubes de barrio sin sus aliados tradicionales: los sindicatos y los partidos de izquierda.

Brenda Elsey está recolectando recuerdos e historia orales sobre el fútbol amateur. (historias@publiclabs.com)

http://www.theclinic.cl/2009/10/18/brenda-elsey-historiadora-gringa-del-futbol-chileno-la-republica-amateur/all-comments/”>

Educador anarquista.

Fundador de la Escuela Moderna, paradigma de la educación anarquista.

El 13 de octubre de 1909, hace cien años, fue fusilado en el castillo de Montjuic, Barcelona, Francisco Ferrer y Guardia, notable educador anarquista, creador de la Escuela Moderna y gran promotor de la organización sindical y política de la clase obrera. El 5 de agosto de 1942 otro destacado maestro fue asesinado -junto a sus alumnos- en el campo de exterminio de Treblinka: el polaco Janusz Korczak.

En la Cataluña y la España de aquellos tiempos -comienzos del siglo XX-, fruto del concordato firmado por la Casa Real y la Santa Sede, la inscripción de un niño en los registros y su mismo derrotero como persona hasta la tumba (ya que no había cementerios civiles) estaba determinada por el origen social y la pertenencia religiosa.

No había edad mínima para trabajar. Niñas y niños del proletariado entraban a fábricas y talleres a cumplir con pesadas tareas y con largas jornadas, por un salario de hambre. La contracara eran los hijos de la burguesía y la nobleza (particularmente, los varones), quienes sí tenían oportunidad de crecer y desarrollarse, aún en medio del oscurantismo religioso, para ocupar los lugares que la burocracia o la jerarquía del Estado les tenían reservados.

Por eso el derecho a autoeducarse y el derecho a educar a los propios hijos -paradójicamente- fue una demanda histórica de las vanguardias obreras. Sensible al clamor, Ferrer y Guardia (en la foto)hijo de las clases acomodadas que decidió poner su fortuna y talento al servicio de la emancipación social, se propuso aplicar un modelo de enseñanza distinto al imperante, inspirado en la Ecole de Cempuis que habían desarrollado con éxito, en Francia, Sébastien Faure y Paul Robin. Trabajo cooperativo, contacto con la naturaleza y una apertura al conocimiento racional del mundo, tal era la fórmula.

En apenas cinco años (1901-1906), la escuela fundada por Ferrer llegó a contar con más de mil alumnos, distribuidos en 34 centros educativos. Pero sus enemigos eran poderosos y tras un atentado anarquista en el que estuvo involucrado un discípulo de Ferrer, lograron que se decretara el cierre de todas las sedes de la Escuela Moderna, demonizando al fundador.

La historia siguió su camino y poco tiempo después, nacida como una huelga general para impedir el envío de jóvenes reservistas a combatir en las colonias del África, estalló lo que la prensa conservadora española (y luego la de todo el mundo) llamó Semana Trágica (para los obreros anarquistas, socialistas, republicanos y radicales, aquella fue la Revolución de Julio, o también la Semana Gloriosa).

Solidaridad Obrera, entidad que organizaba a unos 10.600 trabajadores de distintos rubros (vidrieros, ladrilleros, jornaleros, obreros textiles, maestros laicos, empleados de talleres metalúrgicos, pescadores y estibadores portuarios, entre otros) condujo la revuelta. Y aunque se respetó en todo momento la vida y la integridad de las personas, los activistas y agitadores dirigieron los ataques -en respuesta al cierre de las escuelas anarquistas- contra las instituciones religiosas.

Se quemaron en aquellas jornadas 33 conventos, 33 escuelas confesionales y 20 iglesias. También fueron incinerados en las plazas distintos símbolos y fetiches del poder burgués: dinero, acciones de Bolsa y hasta joyas que guardaban los templos, los bancos y los edificios consistoriales.

Francisco Ferrer y Guardia no se hallaba en Barcelona por aquellos días. Sin embargo (era de prever) fue señalado como el “autor ideológico” de la insurrección y arrestado no bien las fuerzas armadas lograron retomar el control del territorio.

Allí en el Muntjuic (monte de los judíos, cementerio de los disidentes) fue fusilado Ferrer. Al mismo tiempo, se dispuso el cierre de un centenar de escuelas anarquistas que habían logrado sobrevivir.

VIVIR Y MORIR CON DIGNIDAD

No terminará nunca Polonia de homenajear a Janusz Korczak como se merece. Lo mismo que Ferrer y Guardia, Korczak era hijo de una familia acomodada. Médico pediatra, podría haber desarrollado su profesión en contacto con sus pares y con los hijos de sus pares. Sin embargo, optó por los niños huérfanos y desamparados de Varsovia, por ésos que eran variable de ajuste durante las guerras y anexiones armadas; o que resultaban víctimas de la planificación económica en tiempos de paz.

Desde el orfanato de Kroshmalna 92, Janusz Korczak ejerció el menester de médico, pedagogo y padre, asumiendo un compromiso sin fronteras ni coartadas ni excusas. “Lo he visto bañarlos y limpiarles los zapatos”, relató un testigo. “Compartí sus tristezas, sus inquietudes y sus alegrías. Su dolor por los niños enfermos, cuando en punta de pie vigilando de noche a los afiebrados, arreglando las frazadas y almohadones desordenados, en el inquieto sueño, como un ángel guardián”.

Ofrecieron a Korczak (en la foto), en distintas ocasiones, ponerse a salvo, salir de aquella Polonia trasegada por las guerras, fundar su orfanato en otra parte. Korczak no sólo rechazó los ofrecimientos, sino que se dedicó hasta último momento a preparar a sus chicos, en el ghetto de Varsovia, para la muerte inevitable. Les enseñó a ser dignos y humanos frente a la indignidad e inhumanidad de sus verdugos.

Joshua Perle, testigo del embarque hacia Treblinka del Dr. Korczak y sus niños, en 1942, describió la escena con palabras imborrables: “Había ocurrido un milagro, doscientos niños que no lloraban, doscientas almas puras condenadas a la muerte y no derramaban una lágrima. Ninguno trató de huir, ninguno trató de escapar. Tragando su dolor, se aferraban a su maestro y mentor, a su padre y hermano Janusz Korczak, quien los protegería. Janus Korckzak marchaba con la frente en alto, sosteniendo la mano de uno de sus niños. No llevaba sombrero. Tenía una correa de cuero alrededor de su cintura y calzaba botas altas.

Los doscientos niños, meticulosa y prolijamente vestidos, seguían a las enfermeras hacia el altar (…). Por todos lados, esos niños estaban rodeados de alemanes, ucranianos y, en ese momento, también por la policía judía, que les lanzaban golpes con sus macanas o garrotes y les disparaban con armas de fuego. Las mismas piedras de la calle lloraban en silencio al ver aquella procesión”.

Antes de subir a aquel tren de la muerte, un oficial de la SS reconoció a Korczak como el autor de uno de los libros favoritos de sus hijos, y le ofreció un pasaporte a zonas liberadas. El maestro Korczak, una vez más, dijo que no. Y subió al tren con sus niños. Hoy una hermosa escultura recuerda a Korczak y a sus niños en el cementerio de Powazki (foto de portada). Nadie sabe dónde quedaron esparcidos sus restos. Pero no importa.

Esta semana de octubre viene marcada por distintas conmemoraciones oficiales: el ex Día de la Raza; el Día Mundial de la Alimentación; el Día de la Lealtad justicialista; el Día de la Pediatría…

¿Es que alguna de esas efemérides nos servirá para recordar a Korczak? ¿O tal vez para evocar al maestro Ferrer? ¿Ninguna de ellas? Qué pena.

Por Oscar Taffetani

El Ciudadano

Hace unos momentos escuchaba por medio de las noticias en televisión una entrevista al escultor y creador de la estatua a Juan Pablo II, en la que señalaba la necesidad de esta, de la emoción que provocaba, incluso me inclino a pensar que se referiría a cierto sentimiento de “recogimiento” que podría provocar en el espectador tamaña estatua: Juan Pablo II apuntando con su brazo al horizonte.

En este sentido, me llamó también la atención de que en ninguna de las entrevistas, reportajes o artículos se señalase que el alcalde le había cambiado de nombre al Parque J. D. Gómez Rojas por el de Juan Pablo II hace un tiempo, sin siquiera preguntar a la comunidad su parecer o, que dado la instalación de la Universidad San Sebastián a un costado de dicho parque, esta institución pudiese remoledar, transformar o incluso instalar nuevos espacios comerciales de tipo privado, como estacionamientos, en este lugar.

Aquí llegamos a un punto crucial, donde se entremezclan una serie de elementos y variables de distinto tipo: comerciales, geográficas, ambientales y, por supuesto, sociales, pues es la sociedad en su conjunto la afectada por las decisiones tomadas por un grupo de personas que se autoproclaman señores del espacio público… Este parque, al igual que muchos otros de la ciudad de Santiago, pasará a convertirse literalmente en una propiedad privada de la Universidad o de cualquier otra organización o institución que tenga los recursos como para poder “invertir” en este. Además, el hecho de la ubicación de la estatua privatiza simbólicamente un lugar que sería de todos y todas, que se había constituido en un lugar de encuentro, pues es imposible que cuando se mire esta construcción de inmensas proporciones no se piense en quien la construyó y sus motivos.

Sin embargo, las controversias sobre la estética de la imagen, sin dejar de tener un lugar en la discusión, pasan a un segundo plano cundo comenzamos a analizar un tema preocupante y de gran importancia: la privatización de lo que conocíamos como espacio público, es decir, del espacio de construimos colectivamente y que, por lo tanto, responde a las características de una sociedad y de la comunidad en su conjunto. Esto último es trascendental: no es posible que habitemos tranquilamente una ciudad que comienza a ser comprada, vendida o… licitada, como quiera llamarse el eufemismo. Tenemos que trabajar por un hábitat que a todos y todas nos satisfaga y que cumpla con ciertos cánones de estética y de cuidado de los espacios.

Debemos recordar que, dentro del pensamiento anarquista desde hace muchos años ya la preocupación por el espacio, la geografía, el territorio, son temas cruciales. Justamente me encuentro releyendo un texto acerca comunalismo y municipalismo libertario, y me pregunto acerca de cómo una gestión participativa podría eliminar los peligrosos efectos de la toma de decisiones centrales por parte de autoridades como las que aquí mencionamos.

Continuará…

En medio de una ciudad que, para algunos, reclama ser parte del mundo globalizado, de aquél en el cual vale más vender un imagen, ser parte de un modelo homogeneizador y aturdidor, volviendo la espalda a la construcción colectiva de los espacios habitados, la comunidad exige de una u otra forma espacios que recuerden aquéllos hitos y personas que se anclaron en la memoria social.

Por lo mismo, no es de extrañar que la “Historia” construida por el discurso oficial haya dejado de lado una serie de acontecimientos que son esenciales en la (re)construcción de un movimiento libertario, por esta razón, es que en esta sección queremos dar a conocer lugares que nos obligan a revisitar este pasado que no lo es tanto, saludar a quienes se esforzaron por edificar un sociedad libre e, incluso, estuvieron dispuestos a dar por su ideal lo más preciado: la vida. Este no es simplemente un ejercicio turístico revolucionario, ni menos un gusto por la pequeña historia vacía, sino para reconocer en nuestro espacio inmediato una relación intima de afecto, orgullo, de reconocimiento… no es sólo el dato per se, sino lo que trae paralelo a ello, validando a nivel social lo que estos hitos urbanos marcan o conmemoran.

Frente a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile.

Frente a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile.


El primer Hito Urbano al cual nos referiremos será al Parque Gómez Rojas, en el centro de la polémica por la instalación en este de una estatua que representa a Juan Pablo II, olvidando o borrando, concientemente, el significado del Parque en cuestión y de la persona a quien se homenajeo en su momento… José Domingo Gómez Rojas, poeta-estudiante-profesor anarquista, encarcelado y torturado por la autoridades del Chile de principios del siglo XX, muerto en la Casa de Orates, producto de la enfermedades y torturas provocadas.

Continuará …

J. D. Gómez Rojas
José Domingo Gómez Rojas o Domingo Gómez Rojas, estudiante-profesor y poeta anarquista, ha sido una de las tantas figuras silenciadas por la “Historia Oficial”. Su vida estuvo marcada por la pobreza y el compromiso con la Humanidad. Mientras las federaciones estudiantiles y obreras en las cuales participó (entre ellas la I. W. W. de la cual fue su Secretario de Actas) lo recibieron como hijo y lo entregaron como mártir, lo sectores reaccionarios lo criticaron o ningunearon, como bien se puede apreciar en el juicio de un crítico literario que él mismo transcribe más adelante.

Por estas razones, Chumingo, como le llamaron sus amigos y compañeros, en su corta pero significativa obra, realiza potentes alegatos a favor de los desposeídos y los hambrientos de justicia, realzando la figura de los pobres y vagabundos de espíritu. Por estas razones, se transforma en una de las figuras más importantes de la literatura y poesía de principios del siglo XX. Es así que revive nuevamente en sus palabras, haciéndonos oír el llamado de la libertad y la justicia social, retumbando sus gritos en las paredes y barrotes que lo aprisionaron y que le arrebataron su vida en aquél invierno del año `20… escuchemos sus propias palabras:

“Rasgos biográficos: Nací el 4 de agosto de 1896. A los 16 años publiqué mi primer libro de versos “Rebeldías Líricas” (abril de 1913). A principios de diciembre de 1913 fui a la Argentina donde permanecí hasta principios de 1914. El 23 de abril de 1914 (17 años) leí en el Ateneo de Santiago un “Poema Hereje”. En junio de 1913 había estado inscrito con el poema “Yo” que no leí. Agosto y parte de septiembre de 1913 lo pasé en Valparaíso. El 11 de noviembre de 1914 terminé mi primera obra teatral “Renunciación”, que pertenece a un tríptico titulado “Reino Interior” (tragedia en un acto) 2 de diciembre de 1914.

Juicios Críticos: tenemos un poeta muy joven y muy anárquico: es Gómez Rojas. Sus “Rebeldías Líricas”, tienen sobriedad de tono, arrogancia, mucha arrogancia; pero están dañadas por un socialismo tribunicio. Le hubiéramos aplaudido más si hubiera cantado sus propios sentimientos. Juan M. Rojas Segovia. 1913.- “Diario Ilustrado” (Página Literaria”.

Hasta el 4 de agosto de 1914 había vivido el tiempo de 56.764.800.000 segundos.”

Experiencia Educativa en el Liceo Lenka Franulic

Experiencia Educativa en el Liceo Lenka Franulic

“¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo”.

Gabriel Celaya

Buscamos excusas, en algunas ocasiones, para poder llevar a cabo ciertas “praxis” que de otra manera seríamos incapaces…

En el año 2004, y a propósito de una remodelación del Colegio Lenka Franulic de la comuna de Ñuñoa en Santiago de Chile, en el patio de este se encontraron algunos restos arqueológicos pertenecientes a culturas indígenas (“inka local”). Sin embargo, debido al poco interés presentado por el grupo de dirección del liceo durante los meses y años siguientes a este descubrimiento, en el año 2007, un grupo de personas integrado por cuatro estudiantas, un estudiante y un profesor, deciden hacer suyo el proyecto de recobrar para toda la comunidad del colegio la memoria encerrada en aquéllos seres humanos: sus historias, amores y desamores. Pero este sería sólo el principio de los obstáculos a los que nos deberíamos enfrentar.

En primer lugar, ¿qué tipo de “taller pedagógico” es una “Academia”? ¿cómo articular una teoría y práctica pedagógica libre en un entorno que se preocupa más de las estadísticas educativas y los resultados productivos de los “alumnos y alumnas”, más que de la creación, la investigación y la autonomía? La “Academia” (como le llamamos de cariño) no era un lugar donde repetir las clases de historia y ciencias sociales, no era un taller de reforzamiento de la asignatura ni menos uno de los típicas clases preparatorias para entrar a la universidad que se suelen usar aquí en Chile… La “Academia” tenía un sentido distintito desde el mismo momento en que surgió como idea: debería constituirse en un grupo de personas que, mediante un trabajo autónomo y articulado, pudiesen fomentar la recuperación de la memoria histórica-social de la comunidad, rescatando del olvido temas, hechos e historias.

Con estas ideas en la cabeza hechamos a andar el proyecto. Dificultades de tiempo y lugares para reunirse en primer lugar fueron resueltos en la medida que llegamos a consensos entre todas y todos los integrantes. Además de eso, fue la preocupación por la investigación la que nos llevó a consultar en diversas instituciones (universidades y museo) el paradero de los restos arqueológicos hasta encontrarlos… pues nadie sabía donde exactamente habían quedado, todo esto sólo con la iniciativa de Andrea, Carolina, Diego, Janis, Macarena y David, el profesor. Pero cada vez deseábamos hacer más cosas y el tiempo apremiaba.

Además de las investigación, surgieron ideas y prácticas como apoyar la infraestructura de la biblioteca con la compra de libros, realización de ciclos de cine-foro, presentación en ferias científicas, desarrollo de una propuesta para la realización de un seminario en torno a las culturas indígenas para el año 2008, preparación de los materiales, información e imágenes para la construcción de gigantografías que dieran a conocer el sitio arqueológico, escribir y publicar una revista, construir un panel a la vista de todas y todos con información de la “Academia”, colocarle un nombre al Salón de Historia, que fue llamado finalmente “Nuestra América. Abya Yala” y, como gran meta, la construcción, mediante la adquisición de fondos a los que se había comprometido la municipalidad de Ñuñoa años anteriores, de una muestra arqueológica de las culturas indígenas encontradas con la finalidad de articular en torno a ello prácticas pedagógicas fundamentadas en valores de respeto a las culturas americanas y recuperación de la memoria, de valoración de la diversidad, compromiso con la investigación, la disciplina académica, la rigurosidad, a modo general y de desarrollo de mayores niveles de libertad al interior de la escuela, institución tradicionalmente cerrada a experiencias de tipo libertaria y autonomista por parte de los estudiantes, es decir, utilizar el espacio de la “Academia” como motor y difusor de ideas que contribuyeran a fomentar un ambiente crítico al interior del colegio, del aula, de las y los estudiantes, profesoras y profesores.

Pero como les contamos los obstáculos fueron varios y no sólo por parte nuestra: la dirección del colegio se opuso a ciertos proyectos, en otros se desentendía y en unas cuantas ocasiones tuvimos que “dar cuentas” de las acciones que llevábamos a cabo e incluso de la forma de pensar y actuar de las y los integrantes del grupo. Esto se extendió fundamentalmente en el segundo semestre del año 2007. Por estas razones es que en un momento, el profesor a cargo de la representación del grupo pensó en convocar el cierre de la “Academia”, sin embargo, los cinco jóvenes, en una práctica asamblearia de votación directa y a mano alzada decidieron continuar con el proyeco más allá de las implicancias, por lo que el profesor quedó en franca minoría, teniendo que asumir de esa manera la decisión de las y el joven de continuar con la experiencia.

Llegó el final de año y con ello el tiempo de las evaluaciones… por una parte estimamos que la experiencia fue rica, mas no quedamos contentos, pues nos faltó mayor orden y disciplina, también aprender a darnos cuenta de nuestras cualidades y defectos, de nuestras fortalezas como grupo y como individuos así como de nuestras dejaciones e incumplimientos (…la revista nunca la publicamos…), etc. Y con el fin de año llegó la noticia de que el profesor fue despedido. A la dirección no le gustó las ideas que transmitía en sus clases, como tampoco la idea de una “Academia de Ciencias Sociales” que, más que reforzar contenidos, diera un espacio de desarrollo personal, autónomo y libertario. A pesar de esto y de que la “Academia” no pudo seguir su trabajo en el año 2008, aún nos seguimos reuniendo de vez en cuando, planeando formas de construir una sociedad mejor y liberando de trabas y obstáculos la educación tradicional.

David M. Bascur Astroza,

Profesor de Historia y Geografía.

Si desean comunicarse con nosotros, escriban a: academiadecienciassociales@gmail.com

Atte.

Prof. D. Maximiliano Bascur

Golpe de Estado en Chile, 11 de septiembre de 1973

Golpe de Estado en Chile, 11 de septiembre de 1973

Santiago de Chile,
9:10 A.M.

Salvador Allende: “Seguramente ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Postales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción Que sean ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos.

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.

Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.”

Fuente: “Ciencias Sociales” educación media IV. Lucía Valencia, Daniel Palma, Ulises Cárcamo, Enrique Azúa. Edit. Santillana, 2002.

Fuente: “Ciencias Sociales” educación media IV. Lucía Valencia, Daniel Palma, Ulises Cárcamo, Enrique Azúa. Edit. Santillana, 2002.

Fabián Gaspar Bustamante Olguín. Estudiante de Licenciatura en Historia de la Universidad Diego Portales, Santiago de Chile.

A modo de introducción podemos definir a América Latina, en un sentido más que amplio, al territorio comprendido al sur de los Estados Unidos. Latinoamérica comprendería a todos los países que fueron colonias de los antiguos imperios, éstos fueron España, Portugal y, en alguna medida, Francia. Ahora la pregunta que le surgiría a cualquier persona es ¿Por qué este territorio que está dentro de América, se le denomina América Latina? Básicamente, por una cuestión idiomática, ya que los idiomas de donde provenían la lenguas de nuestros antiguos colonizadores provenían del latín. Así se le da nombre a este “Nuevo Mundo” que en realidad es parte del mundo pero que en la concepción un tanto “eurocéntrica” de los europeos, vendría a ser lo “nuevo”.

Atte.

Prof. D. Maximiliano Bascur

Socias y socios del Sindicato n° 1 de Trabajadores de la Educación de la Comudef:

Con gran alegría nos dirigimos a ustedes para darles una noticia que nos enorgullece y que esperamos también enorgullezca a socios y socias de este Sindicato. El día 27 de julio, se inauguró “El Areópago Libertario” Biblioteca Social y Archivo Histórico que funciona en la sede del Sindicato nº 1 de Trabajadores de la Educación de la Comudef. El “Areópago” pretende ser un espacio de encuentro, estudio, análisis, debate y creación donde trabajadores y trabajadoras volcarán a la práctica las ideas de justicia y dignidad social.

Históricamente el movimiento sindical, conjuntamente con plantear las reivindicaciones sociales como emblema, advirtió que la educación de los y las trabajadoras debía ser fundamental para alcanzar dichos objetivos. Es por eso que ahora, en momentos donde trabajadores y trabajadoras debaten sobre la recomposición de las organizaciones sindicales, la apertura de un espacio como el “Areópago” viene a complementar aquélla función. No hay liberación del ser humano, si éste no ha sido capaz de liberarse a si mismo de las garras de la ignorancia.

Como Grupo de Estudios José Domingo Gómez Rojas, hemos querido rescatar aquel espíritu que motivó a nuestros antecesores allá por finales del siglo XIX y principios del XX y proyectarlo desde nuestro presente hacia el futuro. Sabemos que el camino es difícil, sobre todo por que nos movemos en un contexto hostil y egoísta, pero ya hemos dado el primer paso y junto a ustedes, queremos seguir caminando.

Aquí empezamos, abriendo una biblioteca donde además de libros y revistas, encontraremos ideas, amigos y posibilidades. Aquí donde el aire huele a compañerismo y lucha, abrimos este espacio de superación personal que nos incita a seguir el camino en la senda que muchos años atrás abriera Clotario Blest quien con su lucidez y compromiso nos enseñó que ante la explotación sólo la unidad nos hará libres.

HORARIO DE ATENCIÓN:
LUNES Y VIERNES: 14:00 A 19:00 HRS.

DIRECCIÓN:
DON PEPE # 496, LA FLORIDA.
SEDE SINDICATO Nº 1
DE TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN
DE LA COMUDEF.

Grupo de Estudios
José Domingo Gómez Rojas
Biblioteca Social y Archivo Histórico
“El Areópago Libertario”

Al Pueblo peruano [y a los pueblos del mundo]:

La Unión Socialista Libertaria (USL) expresa su repudio total al plan de genocidio en marcha contra los luchadores sociales, plasmado en la masacre acontecida en la ciudad de Bagua, en la Selva peruana (5 y 6 de junio), donde han caído abatidos por balas de las asesinas fuerzas especiales de la Policía Nacional, casi un centenar de pobladores, entre nativos, campesinos, trabajadores y estudiantes (miserablemente el gobierno dice que solo han sido 9 o 12 indígenas muertos), que se hallaban protestando en el marco de una huelga general en la región que empezó el 9 de abril, exigiendo la Derogatoria de una serie de Decretos Legislativos dictados no por el Congreso sino por el propio Gobierno central, y que son lesivos a su propia subsistencia como comunidades originarias. La propia Defensoría del Pueblo emitió recientemente un informe en el que concluye que los decretos legislativos son inconstitucionales.

El segundo gobierno aprista, encabezado nuevamente por el ya reincidente genocida Alan García Pérez (aun está pendiente su juzgamiento por ordenar la masacre perpetrada por la Marina peruana contra presos políticos recluidos en varias cárceles de Lima, en junio de 1986, durante su primer gobierno), a sangre y fuego ha impuesto los mandatos del Imperialismo norteamericano, en el marco de la implementación del TLC. Esto es, la venta de los territorios donde durante miles de años han desarrollado su cultura y democracia comunal los pueblos originarios del Perú, a las transnacionales hambrientas de más poder y territorios.

Lamentablemente, el viernes 5 de junio del 2009 será una fecha que jamás olvidaremos nosotros los libertarios de Latinoamérica. Al igual que en otras luchas emprendidas por comunidades originarias contra las políticas neoliberales del capitalismo imperialista, acalladas a sangre y fuego (Los Awá en Colombia, los Mapuches en Chile, las poblaciones originarias en Atenco, Oaxaca y Chiapas en México, etc.) las fuerzas represivas del Estado han desatado una nueva masacre al disparar contra miles de pobladores y nativos indefensos, provocando la ira popular, y generando un enfrentamiento desigual donde la peor parte la ha llevado la masa de manifestantes que participaban de protestas, tomas de locales y bloqueos de carreteras, si más armas que sus puños, sus consignas, piedras y palos contra bombas y balas del Estado.

La derecha peruana, con la vergonzante comparsa del periodismo amarillista y pro-gobiernista, se rasga hoy las vestiduras “lamentando” la muerte de casi una docena de policías de la DINOES (cuerpo especial armado hasta los dientes y especializados en tácticas anti-subversiva), a manos del pueblo, que respondió así al primer gran zarpazo con el ametrallamiento y bombardeo desde helicópteros y por vía terrestre.

Ahora los políticos burgueses exigen la mayor sanción posible y que se respete el “principio de autoridad”. Es decir, piden mayor genocidio y despojo contra el pueblo que protesta por sus derechos y su dignidad.

El libreto ya estaba marcado

En el Congreso, el debate por la derogatoria del nefasto Decreto Legislativo 1090, también llamado la Ley de la Selva, que consagraba el despojo legal de las tierras de las comunidades indígenas en favor los intereses de las transnacionales depredadoras del medio ambiente, fue suspendido el jueves 4 de junio por la votación mayoritaria de la bancada aprista.

Para el día siguiente ya se alistaba en las oficinas de la Procuraduría del Ministerio de Justicia, la orden de detención contra el principal dirigente de la AIDESEP (Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana), el compañero indígena Alberto Pizango, principal vocero de los “Apus” de las comunidades originarias en pié de lucha. Y ese mismo día, en horas de la madrugada, la Policía Nacional del Perú, a través de un contingente de 639 efectivos de la DINOES empezó el ataque a la población civil sublevada.

En respuesta el pueblo se lanzó a las calles a apedrear e incendiar los locales de las instituciones estatales más odiadas e incluso el local del reaccionario partido de gobierno. Entonces, la represión fue inmisericorde.

Sospechosamente, entre la mayoría de los muertos figuran los principales representantes de diversas comunidades (entre los muertos figuran, por ejemplo, los “Apus” de la étnia awajun Felipe Sabino César y Mateo Inti, además al dirigente del Comité de Lucha de Condorcanqui, el aguaruna-huambisa Santiago Manuin, ganador del premio Reina Sofía como defensor de la naturaleza y de los derechos humanos, a quien la Policía Nacional del Perú, tras acribillarlo, lo dio por muerto y abandonaron, pero luego apareció en el Hospital de Bagua), lo cual lleva a concluir que se ha tratado de un operativo de aniquilamiento contra las propias etnias, planeado al detalle. Esto, en buena cuenta, es un genocidio.

Mediante Decreto Supremo 035-2009-PCM (05 Junio del 2009), se ha ampliado el Estado de Emergencia dictado en Mayo, a todo el departamento de Amazonas, a la provincia del Datem del Marañón del departamento de Loreto; así como a las provincias de Jaén y San Ignacio del departamento de Cajamarca, por los graves hechos de violencia producidos en diversas localidades del departamento de Amazonas. La Constitución Política del Perú, en el Capitulo sobre Régimen de Excepción, Artículo 137º, establece que en situación de Estado de Emergencia, las Fuerzas Armadas asumen el control del Orden Interno, y quedan suspendidos los derechos constitucionales relativos a la libertad de reunión y seguridad personales, la inviolabilidad de domicilio y la libertad de reunión y de tránsito en el territorio.

Los nativos peruanos en pie de lucha, en huelga indefinida, y con el apoyo de gremios y sindicatos de trabajadores de las ciudades, no son terroristas ni guerrilleros, son simples ciudadanos que protestan por el avasallamiento de sus derechos a la tierra y a la libertad de organizarse sin temor a ver su medio ambiente -al que culturalmente están unidos- ser aniquilado por la devastación del “progreso” que pregonan las transnacionales bajo la mascarada de traer “inversión externa”. Y sus dirigentes más notorios no son figuras autoritarias con intereses políticos burgueses: Son simples delegados que representan ante las instancias de poder estatal, la voz de las comunidades.

Ya ha trascendido a la prensa que la orden de detención contra Pizango fue producto de una serie de presiones desde el Ejecutivo, según a revelado el presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein. Según refirió el magistrado, la jueza Norma Carvajal resolvió la madrugada del sábado 6 el mandato de detención contra el presidente de Aidesep por los hechos sangrientos de Bagua.

Sin embargo, Pizango tuvo que pasar a la clandestinidad, mientras Shampion Noningo asumía la función de interlocutor del AIDESEP. Posteriormente, cuando la prensa reaccionaria se arrancaba los cabellos por no haber podido delatar a tiempo a Pizango, este obtuvo el asilo por razones humanitarias en la Embajada de Nicaragua. Un nuevo perseguido político del régimen aprista.

Solidaridad Libertaria Internacional

Nuestra Organización viene coordinando con otros movimientos, colectivos, federaciones, etc., anarquistas o de tendencia libertaria para coordinar una campaña de denuncia internacional y apoyo solidario con movilizaciones, mítines y demás acciones. El Pronunciamiento Internacional y las firmas pueden verse en nuestro Blog. Invitamos a que más personas se sumen a la campaña y hacer sentir nuestro respaldo a esta lucha que es nuestra lucha.

¡TODOS SOMOS AMAZÓNICOS!

atte.
Profesor D. Maximiliano Bascur Astroza

Retrato de Elisée Reclus

Retrato de Elisée Reclus

Elisée Reclus (1830-1905) era a la vez geógrafo y anarquista. Lo hemos redescubierto después de Mayo del 68, en un contexto académico marcado por la crítica tanto de la geografía clásica vidaliana (1) como de la “nueva geografía” considerada por algunos como excesivamente cuantitativa o marxista. Heredero de un posicionamiento cientificista y naturalista, buscó leyes explicativas a la vez que prospectivas, es decir, portadoras de un “determinismo relativo”, retomando la expresión del genetista contemporáneo Albert Jacquard. Al final de su vida, Reclus se aventuró a establecer, aunque prudentemente, tres leyes; “La ‘lucha de clases’, la búsqueda del equilibrio y la búsqueda de la decisión soberana del individuo, he aquí los tres órdenes de los hechos que nos revela el estudio de la geografía social y que, en el caos de las cosas, se muestran suficientemente constantes para que podamos darles el nombre de ‘leyes (2)”.

Según Reclus, así como para otros, el ser humano es inseparable de la naturaleza porque procede de ella. Pero en su famoso epigrama, “el hombre es la naturaleza que toma conciencia de sí misma”, muestra que no se trata únicamente de la naturaleza en sí misma. La toma de conciencia interviene y, por consiguiente, también el espíritu y la acción, libre y voluntariamente. Es un proceso, una evolución presente. En otras palabras, es la civilización, o, de forma más exacta, la “semicivilización dado que no beneficia a todo el mundo (3)”.

En un texto escrito cuarenta años antes de dichas palabras, Reclus precisa: “Convertido en la ‘conciencia de la tierra’, el hombre digno de su cometido asume por eso mismo una parte de la responsabilidad en la armonía y en la belleza de la naturaleza que le rodea (4)”. Pero Reclus va más allá de este enfoque casi místico y organicista. Insiste en los “trabajos del hombre” y de los “pueblos” que, a medida en que “se desarrollan inteligentemente y en libertad”, se “han convertido, gracias a la fuerza de la asociación, en verdaderos agentes geológicos que han transformado de diversas formas la superficie de los continentes, han cambiado la economía de las aguas corrientes y han modificado los climas mismos (5)”. Con esta acción de transformación, la humanidad tiene una responsabilidad dialéctica en relación con la naturaleza. Los dos principios que la guían se basan a la vez en la razón -organizarse y tratar correctamente la naturaleza- y en la estética -cuidar la naturaleza y embellecerla, para así embellecerse a sí mismo-.

Reclus quiere que la humanidad acondicione correcta y conscientemente su medio ambiente (lo que él denomina la “naturaleza que nos rodea”). La felicidad de la humanidad “sólo será tal a condición de que todos la compartan, de que sea consciente, fundada en razones, y de que incluya en sí misma las apasionantes investigaciones de la ciencia y los placeres de la belleza antigua (6)”. Trae a la memoria asimismo el ejemplo de las civilizaciones del pasado, destruidas por haber maltratado su medio. Basándose en los trabajos precedentes del geógrafo estadounidense George Perkins Marsh (1801-1882), denuncia la deforestación, la tala de árboles en los Alpes, la erosión de los suelos, el avance de las dunas, o describe la fragilidad de las marismas. Y condena las destrucciones inútiles, inútiles para la naturaleza pues amenazan con desestabilizar su equilibrio e inútiles para la humanidad pues arruinan su propio medio, degradan su sensibilidad y atacan su sentido ético. Al contrario de las concepciones conservadoras y fetichistas de la naturaleza, las de Reclus se muestran dinámicas. Se articulan según dos binomios: el del medio-espacio (enfoque sincrónico de un sistema de interacciones complejas) y medio-tiempo (enfoque diacrónico, evolutivo); y el del progreso y la regresión, al estilo proudhoniano e inspirado en el filósofo napolitano Giambattista Vico. “Acondicionar los continentes, los mares y la atmósfera que nos rodea, ‘cultivar nuestro jardín’ terrestre, distribuir de nuevo y poner en orden los medios para favorecer la vida de cada una de las plantas, de cada uno de los animales o de cada uno de los hombres, concienciarse definitivamente de nuestra humanidad solidaria, fraternizar con el planeta mismo y abarcar con la mirada nuestros orígenes, nuestro presente, nuestro objetivo próximo y nuestro ideal lejano, en todo esto consiste el progreso (7)”.

Así, la posición de Reclus es clara. La acción del hombre no es nefasta en sí misma, pero debe ser social y estética a la vez que moral: “Puede embellecer la Tierra, pero asimismo puede afearla; al seguir el estado de la sociedad y de las morales de cada pueblo, unas veces contribuye a degradar la naturaleza y otras a transfigurarla (8)”. De este modo, Reclus no cuestiona la necesidad de hacer navegable el Loira, por ejemplo, sino el modo mediante el cual el Estado haga posible esto (9). Se pronuncia asimismo a favor de que se cave un túnel en el puerto de Montgenèvre para unir Marsella y Turín. La razón de la ciencia consciente, que combine estética y ética, está llamada a ayudar a la consecución de cualquier acondicionamiento. “Los hombres, de ahora en adelante dominadores del espacio y del tiempo, ven cómo se abre ante ellos un campo indefinido de adquisiciones y de progresos, pero, desconcertados aún por las condiciones ilógicas y contradictorias de su medio, no están en disposición de proceder científicamente en la construcción armónica de la mejora para todos. (…) En su esencia, el progreso humano consiste en hallar el conjunto de intereses y de voluntades común a todos los pueblos; se une éste a la solidaridad. Ante todo, debe dirigirse a la economía, muy distinto así de la naturaleza primitiva, que prodigaba las semillas de la vida con tan sorprendente abundancia (10)”.

En otras palabras, Reclus defiende una economía racional y solidaria. Una consideración casi cartesiana respecto de los hombres “de ahora en adelante dominadores del espacio y del tiempo” que aleja los razonamientos misántropos o reductores de la ecología de su tiempo. Por lo demás, no toma ésta como referencia, creada en 1866 por el científico Ernst Haeckel (1834-1919) y en la cual ve una forma de social-darwinismo.

Cuando describe la “destrucción y la restrucción” de la superficie terrestre, con sus especies animales y vegetales, Reclus reintroduce así una dimensión directamente política: “En conjunto, los hombres han trabajado sin método en el acondicionamiento de la Tierra. [...] Por lo que es el azar el que nos gobierna hoy en día. La humanidad aún no ha hecho el inventario de sus riquezas y no ha decidido cómo debe distribuir éstas para que sean repartidas de la mejor forma posible en beneficio de la belleza, de la productividad y de la higiene de los hombres. La ciencia aún no ha intervenido en la determinación a grandes rasgos de las partes de la superficie terrestre que deben servir para la conservación de la ornamentación primitiva y de las que es conveniente que reciban un uso diferenciado, ya sea para la producción de alimentos o de los otros elementos de la riqueza pública. ¿Y cómo se podría pedir a la sociedad que aplicara en consecuencia las enseñanzas de la estadística, aunque, ante el propietario aislado, ante el individuo que “tiene el derecho de usar y de abusar”, se muestre débil (11)?”.

Este pasaje, que remite a la cuestión de la propiedad, puede leerse como un verdadero manifiesto anarquista, en la medida en que Reclus ha perdido la ilusión en la solución electoral y desconfía del dogmatismo marxista. En otras palabras, utilizando un vocabulario contemporáneo, no separa la cuestión ideológica de la cuestión económica y social, al situar todas estas esperanzas en la ciencia consciente, basada en la racionalidad estadística, para mostrar el camino de las decisiones al progreso humano.

Esta postura no es incompatible con la pasión por la naturaleza y los paisajes. Así queda demostrado en esta anécdota en la que evoca a Elie, el hermano mayor de Elisée: “Elie, en el lecho de muerte, le recordaba el viaje de Montauban al Mediterráneo en 1849 que terminaría con su expulsión de la facultad de teología: ‘Cuando percibimos el mar desde lo alto de la montaña de Clape, estabas tan emocionado que me mordiste el hombro hasta hacerme sangre (12)”.

Al introducir temáticas y metodologías modernas, la geografía de Reclus se muestra realmente innovadora para su época. Pero al referirse al corazón y a la razón, a lo poético y a lo racional, a la emoción y al compromiso, sigue estando sobradamente de actualidad.

Notas:

(1) El trabajo de Paul Vidal de la Blanche (1845-1918) y de sus colaboradores introduce, en los albores del siglo XX, la formulación de problemas dentro de una geografía tradicional que seguía siendo principalmente descriptiva.

(2) Hombre y la tierra, el ., Doncel, Madrid, 1975.

(3) Op. cit., tomo IV.

(4) “De l’action humaine sur la géographie physique. L’homme et la nature”, Revue de deux mondes , año XXXIV, tomo 54, 15 de diciembre de 1864, p.762-771.

(5) Ibid.

(6) Hombre y la tierra, el. , op. cit, tomo VI.

(7) Ibíd.

(8) La Terre. Description des phénomènes de la vie du globe , Hachette, París, 1868, tome II, p.748.

(9) Hombre y la tierra, el. , op. cit., tomo VI, capítulo VII.

(10) Hombre y la tierra, el. , op. Cit, tomo VI,

(11) Ibid.

(12) Paul Reclus, Les Frères Elie et Elisée Reclus ou Du protestantisme à l’anarchisme , Les Amis d’Elisée Reclus, París, 1964, p. 192.

Profesor de Geografía de la Universidad de Lyon-II (Lumière), ha publicado recientemente Le Japon. Géographie, géopolitique et géohistoire , Sedes, París, 2007

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